martes, 5 de enero de 2021

4 reales de los R. C con Módulo de 8 reales ... A estudiar...muy rara... Y vídeo

 


Sin duda, Llevaba tiempo  buscando una pieza ejemplar y meditada, para mí colección, y se presentó  de imprevisto... Es la que os muestro en esta entrada a continuación .

No siempre lo que uno busca, se consigue de forma inmediata, de hecho, la moneda que he adquirido, estaba fuera de mi primera intención… 

Es importante estudiar aquello sobre lo que deseamos coleccionar, porque siempre se puede presentar una oportunidad que no esperábamos y es vital a este respecto, reaccionar acertadamente y a tiempo.

Llevo buscando una medalla desde hace tiempo y escogí esta semana para intentar hacerme con ella. Entré por lo tanto, en varias tiendas numismáticas para probar suerte.

A veces intento buscar monedas en internet… si no he visto nada “navegando”, paso a la fase dos, ir a una tienda física… en realidad, siempre que se pueda, es mejor acudir de manera presencial a aquellos sitios donde podamos no sólo ver, si no también “palpar” las monedas.

Con el tiempo, seguro que todos tendremos un vendedor con el que simpaticemos y nos vaya guiando en nuestra forma de coleccionar. Él, sabrá de nuestros gustos y conocerá de primera mano qué piezas pueden ser las que llamen más nuestra atención

Siguiendo esta máxima, visité a un numismático con el cual me siento muy a gusto, y con el que he intercambiado en numerosas ocasiones, buenas charlas sobre numismática… me atrevería a decir que es la persona que me abastece en un 70 % de lo que busco… suelo acudir a él, si tengo la intención de conseguir una pieza “exclusiva”…

Para llegar a crear lazos interesantes entre compradores y vendedores, es importante “no marear la perdiz”… si todavía no poseemos ese trato, tendremos que ser sinceros con nosotros mismos, lo primero de todo, y si pedimos algo, saber que lo normal es que cumplamos nuestra otra parte del trato, en este caso, comprar la pieza que tan “exclusivamente” ha buscado el vendedor a petición nuestra… por ello hay que ser selectivos en lo que decimos y detallistas en lo que queremos (a parte de adoptar o no, en ese momento, una decisión sólida de comprometernos  a comprar la pieza que hemos encargado… ) así no existirán malos entendidos… aunque como en todo, no hay una ciencia exacta al respecto, y en esta materia también existen los grises.

El caso, como decía anteriormente, es que la pieza que andaba buscando, no la tenían en tienda… le comenté a “mi vendedor” que si alguna vez se le presentaba la posibilidad de conseguir lo que buscaba, que me lo hiciera saber… no puse mucho más hincapié en querer adquirir la pieza una vez supe que carecía de ella… una pieza que ya había visto en venta por internet pero con un precio muy elevado (por eso os “recomiendo” que cuando queráis estar más seguros del precio de las monedas que deseéis conseguir, visitéis Ac Search y Sixbid…)

Está claro, que el precio de las subastas es difícil conseguirlo por compra directa (en otro portal numismático) o físicamente… pero nos haremos una idea aproximada de lo que estaremos dispuestos a pagar por dicha moneda en cuestión.

Volviendo al caso de antes, como no logré encontrar la medalla que buscaba, visité varias tiendas más… pero sin tener éxito alguno… hasta que en la última, se me presentó la oportunidad de adquirir una pieza importante... Ciertamente, siempre pensé tener una parecida, aunque debido al alto coste de este tipo de joyas, uno sabe que “eso va para largo”…


Después de hablar con el dueño de la tienda, sobre lo que buscaba, e intercambiar algunas palabras a cerca de mis gustos… el numismático, inteligente como él sólo, metió la mano en la vitrina situada tras el mostrador, espetando algo así como: “… bueno, tengo  aquí una pieza ejemplar”

La sacó, la vi, negociamos el precio, y la compré de inmediato… cuando uno va a comprar, con decisión verdadera de adquirir una moneda, tiene que ser sensato con uno mismo y no coger lo primero que se le presente… no sólo porque sea malo, o bueno… si no, porque esa pieza,  podría estar fuera de nuestro tipo de coleccionismo, o entorpecer la adquisición futura de otra compra de mayor consideración para nosotros…

Pero yo tuve la suerte, de que la moneda que vi, ya había rondado unas cuantas veces por mi cabeza, tiempo atrás… aunque debo decir, que no se ajustaba exactamente a mis pensamientos en ese preciso momento…

Siempre se me ha pasado por la testa, como sería tener un 8 reales de los Reyes Católicos, o a nombre póstumo de los mismos… y aunque la moneda de la que hablo es un real de a 4, guarda una rareza en su constitución, que ha hecho que me decante por ella, casi al instante.

Es difícil conseguir un real de a 8 de este periodo, y a parte, es “muy caro” ya de por sí… hay que ahorrar durante bastante tiempo para ello.

Al ser de 4 reales, el precio suele ser menor (aunque estos casos  no cumplen siempre este silogismo de a mayor módulo mayor precio)

La moneda posee una rareza que hace que encaje en mi colección y ayuda a sufragar una compra de un 8 reales, pues la similitud con una de ese valor resulta evidente.


Y ahora, vamos con la moneda en cuestión:




4 reales de los Reyes Católicos a título póstumo en reinado de Carlos I. Módulo de 8 reales. Colección del autor.


La moneda de la que hablo, es un 4 reales a título póstumo de los Reyes Católicos (intuyo que de 1635 por la marca de ensayador) en época de Carlos I.

En Reverso, aparece un armiño como marca de ensayador, a la izquierda del campo y marca de ensayador P a derechas del mismo. En el centro yugo y flechas de los Reyes Católicos.

Leyenda: + REX : ET REGINA : CAST : LEGION ARAGON :



En anverso, marca de Ceca S sin acotación a izquierdas del escudo, y IIII superado de roel a derechas. Todo dentro de orla circular. Escudo de armas de Castilla y León, Aragón y Sicilia, y la corona de Granada, coronado.

Leyenda: FERNANDVS : ETLISABET: DEI GRATIA

La separación de las leyendas es peculiar, no siendo el punto la marca de distinción,y destaca sobre todo la palabra “Aragón” completa.

Lo que más llama la atención de esta moneda es sus dimensiones; Exactamente son 40 mm, el módulo de un 8 reales.

El peso de la pieza es ciertamente propio de un 4 reales, 12,9 cm

No sé a qué puede ser debido el tamaño de la pieza, pero seguramente al ser una moneda acuñada a martillo, se utilizó un cuño de un 8 reales para ello.

Por otro lado, estas dimensiones de la moneda, favorecen la inclusión de todas las palabras de la leyenda, sin segmentación de las mismas (es decir, aparecen enteras).




Vídeo


Vídeo 2

2 comentarios:

  1. ¿será con "cuño de 8 reales" no (en vez de "con módulo")?

    ResponderEliminar
  2. Me refiero a que el módulo o diámetro de los 4 reales, corresponde al de un 8 reales, porque es igual de grande.
    Y también por ende, el cuño que se aplica, parece de 8 reales, porque ocupa todo el cospel de la moneda que son los 40 mm

    ResponderEliminar

Aquí puedes comentar sobre la entrada