miércoles, 18 de julio de 2018

La moneda de Felipe IV y la Guerra Catalana

Los ardites catalanes eran similares en concepto, a la calderilla castellana.

Todos los ardites de felipe IV, tienen su ceca en Barcelona.

Existen ejemplares con Felipe IV de 1622 a 1635, sin que se conozan ejemplares de los años 1630 y 1631.


A partir del año 1652, tras el ocaso de la Guerra del Segador, el ardit se devalúa  a un dinero. (Antes tenía el valor de dos dineros)


La siguiente nueva producción de ardites, empieza en 1653 (un año después del fin de la insurrección catalana) y termina en 1655.

Los seisenos, muy utilizados para financiar la Guerra Catalana, son fundidos en su mayoría, dos años siguientes a esta devaluación de 1652... De 1653 a 1654, el nuevo ardit, tendrá en su composición metálica solo la presencia de un metal, el cobre, al contrario que en años anteriores, donde gozaba de una pequeña liga de plata. Se acabó así acuñar vellón.



Breves apuntes históricos

El concepto de "Unión de Armas", creado por el propio valido, el Conde Duque de Olivares, instaba a que todos las localidades, provincias y zonas del reino español se unieran a la causa de la nación, que no ers sino otra, que la de salvaguardar el imperio, aportando soldados, armamento y dinero. Esta circunstancia, sentó muy mal en Cataluña.

La autonomía económica de la que habían disfrutado los reinos no castellanos, no deseaba perder fuerza en estas regiones.

La confusión aún era mayor, para estos pequeños reinos, cuando veían que la hacienda pública castellana estaba muy resentida por la financiación de las guerras acontecidas siglos atrás y por las diversas pragmáticas que se crearon para intentar favorecer al circulante en vigor, que en realidad se vio altamente perjudicado.
Más información acerca de los problemas de la hacienda real, aquí.

Aragón y valencia, tampoco prestaron efectivos militares para la causa.

En 1635 Luis XIII declara la guerra a España.

España entra en guerra contra Francia.

Felipe IV traslada efectivos a Barcelona, pero poco a poco el pueblo catalán no sólo les da la espalda, si no que dificulta la labor del Conde Duque de Olivares.

Surgen las primeras insurrecciones en Gerona en 1640, donde los campesinos, comienzan a tacar a los tercios castellanos... hartos de ver como los soldados "innundan" sus tierras.

Poco después, entran los rebeldes catalanes en Barcelona, matando a todo aquel que muestre indicios de ser castellano, mientras tanto, la corona resiste los embistes de Francia, en esta tierra de "segadores".

La traición de los catalanes a la corona española, se pagó cara, facilitando que los franceses, tomaran Cataluña y se apropiaran así, de la región, por la fuerza.

Como consecuencia de todo esto, Luis XIV también pudo acuñar ardit, con fechas de 1644, 1647 y 1648.



Características de los ardites de Felipe IV

Anverso: Busto del monarca mirando a izquierdas, situado entre las letras A (aragonum) R (rex). Rey de Aragón.
De ahí el nombre popular de "Ardite".

Reverso: Escudo rómbico de Barcelona, dentro de leyenda circular ( BARCINO CIVTAS Fecha)

Peso de 1,2g a 1,8 g. El peso de los ardites fluctuó bastante.











Un ardite descentrado (mal ajuste de rodillos) cedido por el compañero Rafael Fernández. Ceca Barcelona. Se pueden observar las marcas de arrastre del riel en el borde del cospel.


Algunas fuentes consultadas

Webs: Imperio Numismático.

Identificación Numismática.

Maravedis.net

Wikipedia

Catálogo Áureo y calicó

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