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viernes, 10 de agosto de 2018

Cómo "sacar" la plata en los maravedís de busto

Es bastante inusual encontrarnos con maravedís de busto con casi todo su plateado. El problema, es que a veces, las monedas tiene una gran concentración de suciedad, que hace imposible contemplar esta característica tan poco común, y se nos hace necesario retirarla, evitando por todos los medios perjudicar las distintas pátinas de estas interesantes piezas.

Antes de nada, tenemos que observar si la moneda en cuestión posee dicha peculiaridad, ya que son pocas las que conservan ese plateado. Suelen ser piezas de color gris, plateado obscuro, pero que dejan vislumbrar esta esencia plateada en ciertas partes del cospel. La primera impresión (si no hay restos de suciedad) que tendremos, es que la moneda parecerá estar hecha completamente de plata. Ésto ocurre, porque como decíamos en anteriores entradas, en el proceso de acuñación de tales metales, era algo característico, que por diferentes tratamientos químicos, se facilitará  la subida de la plata a la superficie, siendo similar al resultado final, que nos daría un baño de plata.

En ocasiones, no sólo se conserva esta esencia, si no que también, se mantiene el brillo original de la moneda... Yo siempre asemejo estas pequeñas luminosidades, a los "plateados" que se contemplan en la superficie de líquidos como el gasoil o la gasolina.

A veces, la moneda no está tan obscurecida, pero detenta una capa de tierra que tapa todo este brillo....

De una u otra manera, un ojo "experto" sabrá si la pieza conserva esta peculiaridad y si en su tratamiento, puede "quedar" mejor de lo que estaba (siempre evitando destruir la pátina).

El proceso de limpieza es el siguiente:

Cogemos la moneda y la sumergimos en agua destilada. Con un cepillo de dientes con las cerdas cortadas a la mitad y jabón neutro, frotamos la moneda. Aclaramos y secamos con servilleta o trapo, siempre golpeando con los dedos, sin arrastrar el material. Una vez seca, observamos.

Cogemos ahora la moneda, y vertimos encima de ella, zumo de limón (puro). Si la moneda fuera de cobre, tendríamos que tenerla sumergida sólo unos segundos (3 o 4) ya que el limón, es un ácido que ataca inmediatamente a los metales menos nobles, como son el cobre o el bronce.
Si el maravedí de busto, posee poca liga de plata, es mejor no realizar este proceso.

Volviendo al tema que nos ocupa, sumergimos la pieza de vellón rico en este zumo de limón, unos 10 segundos, la sacamos y enjuagamos con agua, después, frotamos con el cepillo de dientes y agua y secamos. Repetiremos este proceso hasta encontrar el resultado esperado (sin forzar los tiempos y siempre con mesura, tampoco nos interesa que la pieza quede del todo reluciente... No queremos que pierda su esencia, su paso en el tiempo). Es importante aclarar la moneda con abundante agua para que desaparezca todo el zumo de limón y evitar así el proceso químico del ácido.

Si la plata es la "correcta" tendremos una pieza de una belleza comparable a una moneda enteramente de plata. Una joya increíble para nuestra colección.

Este tipo de acabado es satisfactorio sólo cuando vemos el potencial que posee la moneda. A veces el plateado obscuro, no es recomendable tocarlo, porque no va a dar más de sí, si intentamos "aclararlo", ya que es parte inmanente de la moneda... en otras ocasiones, veremos, como podemos rescatar ese plateado original, con ese brillo primigénito tan característicos de las "mejores" conservaciones. Sólo la experiencia nos guiará en este proceso.



 16 maravedís de Felipe IV. Sevilla. 1662 
 Antes de la limpieza. (Colección del autor)


 Después de la limpieza a dos tiempos.




                     Antes.


                      Después.

sábado, 4 de agosto de 2018

Limpieza de monedas con aceite hirviendo.


8 maravedís de Felipe IV, ceca de Granada. 1663.




Vamos a dedicar esta entrada en describir un método de limpieza que parece que tiene buenos resultados.

Este procedimiento debe utilizarse con piezas terrosas y con bastante suciedad.

No es raro encontrarnos con la venta de lotes de monedas, en los que la tierra está muy presente. Personalmente me gustan las limpiezas menos agresivas, como el cepillo de dientes, agua destilada... Y prefiero las limpiezas en seco, con punzón de dentista, palillos de dientes, cutter, y lana de acero del 00... no obstante, este método creo que merece la pena tenerlo en cuenta para ciertas monedas.

Yo lo emplearía en monedas en las que a pesar de la cantidad de tierra, percibamos que la pátina no es todo lo buena que nosotros pudiéramos detentar. Pátinas tal vez irregulares, o piezas en las que la tierra adherida casi parezca hormigón, o en las que se aprecia, que la irregularidad de los relieves del cospel hace muy difícil la limpieza.

Se coge una sartén, preferiblemente de uso exclusivo para estos menesteres. Se vierte bastante aceite de cocina (de oliva, girasol...) La acidez de estos acéites también determinará el resultado final de la moneda a tratar. Tendremos que ser nosotros mismos los que sepamos diferenciar unos aceites de otros, para saber qué va mejor con la pieza que deseamos limpiar.

Calentamos el aceite y apagamos el fuego... justo cuando éste empiece a soltar humo, será el momento justo, en el que sabremos que esta sustancia oleosa, está lista para recibir la moneda.

Una vez apagado el fuego, echaremos la moneda dentro, con cuidado de evitar no ser salpicados. Inmediatamente veremos como la moneda se comporta como si fuera una aspirina efervescente. El choque al contacto con el aceite, es tan brutal, que casi de un golpe, toda la suciedad y la tierra desaparecen.

Tendremos sumergida la moneda en el aceite, hasta que dejemos de ver esa efervescencia. Tiempo suficiente para que la pátina del cospel no emigre. Tendremos que controlar los tiempos... A veces, nos vendrá bien retirar la moneda exactamente cuando dejen de salir burbujas y otras, tendremos que esperar algún minuto más, hasta poder sacarla... todo depende del estado de conservación de la pieza y de su nivel de suciedad.

Sacaremos la moneda con una cucharita o espátula de madera (preferiblemente) para no rayarla, y la pondremos en un trapo de cocina.
Con sumo cuidado, y evitando quemarnos, la presionaremos con el trapito, hasta que consigamos secarla por completo.

Después de todo ésto, podemos "rasparla" por encima, con un cepillo de dientes, con las cerdas cortadas por la mitad, junto con jabòn neutro y agua.

Luego aclararemos... y personalmente, la tendría un día entero si no más, sumergida en agua destilada, para frenar los posibles procesos químicos que pudieran darse en la moneda.

Observaremos como la suciedad ha desaparecido (a veces queda "roña"... Pudiéndose repetir el procedimiento).

El inconveniente, es, que la pátina puede obscurecerse un poco (todo depende de los tiempos, de la acidez del aceite  y del tipo de pátina que posea la moneda). Lo bueno es, que resulta que la uniformidad de la pátina se presenta muy patente y que ciertamente, no desaparece, manteniendo normalmente un color atractivo, parecido a las pátinas de monetario, pero de una manera más natural. 

Por cierto, es un método fiable con monedas de cobre y bronce, no lo usaría con la plata.

martes, 31 de julio de 2018

16 maravedís de busto con baño de oro

Hace meses, tuve una conversación  con mi amigo Javier Martínez ("Blog Numismático: Isabel II Reina de las Españas") sobre la adquisición de una "nueva pieza" de Felipe IV.

El caso, es que estoy enamorado del reinado de los austrias (numismáticamente hablando), y en especial, de las monedas de busto de Felipe IV.

Volviendo al tema que nos atañe, tiempo atrás, se me presentó la oportunidad de conseguir una moneda de 16 maravedís bastante curiosa.

Esta pieza, tenía y tiene de característico, que es un 16 maravedís de la Ceca de Madrid, de Felipe IV, con el año 1661, con ensayador Ignacio De Payna, y no aparece en catálogo... pero lo verdaderamente curioso es el baño de oro que la cubre.


16 maravedís de Felipe IV, ceca de Madrid, de 1661, ensayador Ignacio de Payna.
Orla circular en reverso. Corresponde al tipo de anverso 2 y reverso 5 del catálogo de "Sanahuja". Variante 2. Con baño de oro. No catalogada.  Desajuste en la alineación de rodillos. Colección del autor.




Es bien sabido ya, que las monedas de vellón de 1660 a 1664, (las oficiales), y a veces no todas, tienen una "pequeña" liga de plata (y algunas más que otras).
Esta mezcla más noble, liada con el cobre, solía subir a la superficie por los procesos químicos que los cospeles sufrían, antes de ser acuñados... a simple vista nos puede parecer un baño de plata, pero ésto, como decimos, no es así.

Resulta ser una moneda peculiar, porque tiene baño de oro.

Al principio se me ocurrieron una serie de teorías para este fenómeno tan curioso;

Primera:  Que algún ensayador (más aquí) jugara a probar con oro y cobre, en vez de plata y cobre, para ver qué resultados tendría. Aunque, ésto es difícil que pasase sin una orden directa del monarca o del inmediatamente inferior a él. Y tampoco se conoce, que yo sepa, una pragmática al respecto.

Segunda: Que en realidad fuera un baño de oro, efectuado por algún falsario sobre moneda falsa... Pues si observamos la fecha, es de las primeras que se acuñaron en Madrid, y tal vez, los falsificadores y los comerciantes... todavía no tenían claro qué tipo de monedas eran "éstas nuevas"... aunque suena un poco a ciencia ficción y a parte, la moneda no se ve en su origen falsa de época...tiene un arte sublime. Sí pudiera ser, un baño de oro realizado sobre una moneda oficial (hecho por un falsificador) utilizando el posible desconocimiento de la gente, sobre este tipo de monedas, por la premura de esta ceca.

Tercera: Que algún desaprensivo la pintara en la actualidad (pero no es pintura dorada) o una persona de a  pie" mediante la electrólisis, la cubriera de oro. Ésto es lo más posible, y de ser así, seguramente fue hace tiempo, pues la moneda muestra desgaste en el baño (se aprecia bien en las leyendas).

Cuarta: Que la moneda hubiera sido cubierta con oro con intención de convertirla en una joya. Pero no se ve desgaste en la gráfila (de haber sido engarzada) ni está agujerea.

Ahora bien, comentadas todas estas teorías con mi amigo Javier Martínez, llegamos a la conclusión de que podían ser monedas utilizadas como arras.

Él mismo, me comentó, que tenía alguna moneda de Isabel II, con baño de oro y me instruyó de la siguiente manera:

 "... Óscar, por lo visto, a mediados del siglo XX, se vendían piezas de esta índole (de Isabel II) en el mercadillo de la plaza mayor de Madrid. La finalidad (en su origen) que tuvo este tipo de monedas bañadas, fue seguramente, la de ser utilizadas como arras, en las ceremonias de casamiento religioso"


2 maravedís de Isabel II, de 1848, ceca de Segovia, con visible baño de oro. Seguramente utilizada como arra.
Foto cedida por Javier Martínez, de su colección personal.



Ésto tiene todo su sentido, porque antes del siglo XX, me supongo, que se utilizaba el circulante de la época modificado (en este caso con baño de oro) o monedas más antiguas con o sin modificación. La gente querría llevar 13 arras con algún tipo de singularidad a su boda, y esta singularidad, valga la redundancia, solo es posible con monedas fuera de circulación, o monedas alteradas... Pues no se hacían piezas de fantasía, como ocurre en la actualidad.

Ahora, todos sabemos que suelen usarse, en este tipo de iniciaciones sacras, monedas de fantasía actuales (tipo medalla) sin valor extrínseco alguno, o monedas antiguas, reutilizadas para tales menesteres.

Os animo a que comentéis esta entrada.


domingo, 29 de julio de 2018

Medalla de busto de Felipe IV. Grabador Rutilio Gaci.

Hoy vamos a hablar de una de las medallas más interesantes del "Rey Planeta".

Tal pieza fue diseñada por el gran "artesano" Rutilio Gaci.

Este escultor, nacido en Italia, en Castiglione, emigró a Madrid aproximadamente sobre 1600. Dedicó buena parte de su carrera a España, creando fuentes, y diseñando trazados urbanísticos. Fue persona grata para el rey, elegido caballero cortesano por él mismo.

En cuanto a su faceta medallística, destacan sobre todo, seis trabajos:

1- Una medalla que supuestamente, versa sobre el casamiento de Felipe III y Doña Margarita de Austria.  (1609)
Más información sobre esta medalla.


Felipe III. Medalla de plata. Pieza y copyright de la foto pertenecientes al Museo del Prado de Madrid.






Felipe III. Pieza y copyright de la foto pertenecientes al Museo del Prado de Madrid.



Margarita de Austria. Pieza y copyright de la foto pertenecientes al Museo del Prado de Madrid.


2- Una medalla sobre la mujer del escultor,
Beatriz De Rojas y Castro. (1615)


Beatriz De Rojas. Pieza y copyright de la foto pertenecientes al Museo del Prado de Madrid.

3- Una medalla sobre el propio Rutilio. (1615)


Rutilio Gaci (el escultor). Pieza y copyright de la foto pertenecientes al Museo del Prado de Madrid.

4- Una medalla sobre Alejandro Rodolfo, aristócrata relacionado con la Casa de los Austrias.


Alejandro Rodolfo. Pieza y copyright de la foto pertenecientes al Museo del Prado de Madrid.

5- Una medalla (ovalada) en la que aparece Francisco González De Sandoval y Rojas. Gentilhombre de Felipe II,  Duque de Lerma y ministro del Rey Felipe III.
Para mí, esta creación, es la medalla con mejor factura de todas. La influencia manierista queda patente en esta creación (1616)

                       Fotografía de Sailko.

6- Una medalla, que ensalza la coronación de Felipe IV. Ésta, tuvo lugar el 31 de Marzo de 1621.


Coronación de Felipe IV. Medalla y copyright de las fotos, pertenecientes a la colección del Museo Lázaro Galdiano.



La que nos ocupa, (la número 6)  bebe directamente de la corriente artística manierista.



Coronación de Felipe IV. Medalla y copyright de las fotos pertenecientes a la colección del Museo Lázaro Galdiano. Medalla con argolla.


Es una pieza que se presta a la belleza, donde prima el artificio y el detalle como muestra de "...que lo que es difícil es bello y superior, en contraste a lo que no lo es" pero con un resultado  final sosegado y aparentemente simple.


En anverso: 

Aparece a derechas, el busto del monarca, vestido con armadura y tosión de oro,  con gola rizada en el cuello, al estilo de los primeros ducatones de Felipe IV de busto de los Países Bajos, con un rey joven.
En el campo R.T (marca del escultor).

Leyenda: .Philippvs. IIII.D.G.Hispaniar.Rex

En reverso:

Con temática mitológica, aparece Apolo, dominando una cuádriga de cuatro caballos, retorcidos, circundando triunfantes el mundo.

En el campo R.T (marca del escultor)

Leyenda: Lvstrat. ET. Fovet

Diámetro 4,5 mm.; Peso45 g

El material de estas medallas, suele ser de bronce dorado y plata, aunque no descarto que hiciesen alguna de oro. Hay piezas acuñadas y fundidas.



Apolo, dios de las artes y de la música, se caracteriza por su juventud y su inmortalidad. Aspectos éstos que se trasmiten a la figura del monarca, como rasgo primordial del futuro reinado que debe sobrevenirle. Quiere auspiciar así el artista, con esta metáfora, la "condición extraterrenal" propia de un rey.

Son bien conocidos los gustos artísticos de Felipe IV, y su predilección y antojos con todo lo relacionado con el arte, en especial por la pintura. Un rey culto que dio fama y "tablas" al conocido  Velázquez.

Qué mejor forma de presentarnos en una medalla, estas dos características de Felipe, "carnalizado" en el Dios Apolo. Un ser superior, joven, eterno y amante de las artes y que casa muy bien con los impulsos sexuales de Felipe IV.  Un Dios sol, emparejado con el poder.. el astro que debe iluminar los reinos de España.

Matizaremos que el dios Apolo, en su búsqueda insaciable por agradar a Dafne, es interpretado como un dios lujurioso, aspecto éste muy acorde a la faceta más adictiva del Rey.




miércoles, 25 de julio de 2018

Ensayadores con Felipe IV, de 1660 a 1664

Los ensayadores, eran artesanos, que se encargaban principalmente de verificar el porcentaje de plata u oro que debían llevar las monedas, según las diferentes pragmáticas.

Con la Real Pragmática de Medina del Campo de 1497, los Reyes Católicos, introducen por primera vez, de manera reglada, la figura del ensayador en las monedas de metal noble. Para ello, estos artesanos, tenían que hacer estampar su marca de ensaye en los cospeles, ( a través del grabador o abridor  de cuños) confiriéndole una seña de identidad a cada moneda.  Las marcas, podían ser de dos tipos:

Un símbolo que identificase a estos trabajadores de las respectivas casas de las monedas, o una o dos letras del comienzo de los nombres y apellidos de estos artesanos.

Con esta medida, se intentaba regularizar los engaños en cuanto a... proporcionalidad de plata y oro en la mezcla de otros metales menos nobles a la hora de constituir las monedas... las tallas y los pesos...siendo el ensayador el máximo responsable del resultado final de las acuñaciones.

* "Otrosi, porque, si alguna moneda de oro, ó de plata se hallare falta, se sepa qual Ensayador hizo el ensai della, ordenamos i mandamos que cada Ensayador haga poner en cada pieza una señal suya, por donde se conozca quien hizo el ensai de aquella moneda; porque si fuere de baxa lei, sepamos á quál Ensayador nos avernos de tornar: i mandamos a los Entalladores de cada una de las dichas Casas que pongan en los cuños la señal, que el Ensa-yador le señalare por ante el Escrivano de la casa, para que lo asiente en su libro, i por allí se conozca la señal de que el Ensayador es i el que errare sea punido con esta prueba". 

Anteriormente al reinado de los Reyes católicos, Enrique IV ya había tenido problemas por la libre concesión de licencias en la acuñación de moneda a "casi todo aquel que puediese labrarla"...con el problema añadido de las falsificaciones y la labra con poca liga de plata en esas mismas casas...

Real de "busto" de Enrique IV. Sin marca de ensayador. Ceca de Toledo. Repinte del rostro en el campo izquierdo.



La infinidad de lugares de acuñación (con Enrique IV) se implantaron por todo el reino (se llega a decir que llegaron a ser unas 200) provocó un verdadero caos en la economía de Castilla.

Un Real de los Reyes Católicos, acuñada antes de la pragmática de 1497. Sin marca de ensayador. Ceca de Segovia.

Isabel y Fernando, quisieron frenar este desbarajuste de cecas (a cerca de las cecas) y gustosamente oficiaron, sólo unas cuantas casas, (6 antiguas oficiales, de Enrique IV) con la creación de una nueva (la 7), la de Granada... Que son las que básicamente predominarán en el período de los Austrias.

Ya hemos indicado que un signo identificativo e innovador de estas cecas, fue concebir la marca de ensayador en los cospeles, que certificaba la procedencia de las monedas oficiales... Evitando de esta manera, la labra de moneda falsa.

Doble excelente de los Reyes Católicos. Ceca de Sevilla. Ensayador, cruz sobre trípode en el campo superior. Acuñada después de la pragmática de 1497.

Ya los romanos en algunas monedas constaban la marca del responsable de la pureza de los metales y en la Edad Media, a veces se colocaban signos que indicaban el la calidad de la plata.


Con la nueva reforma monetaria del reinado de Felipe IV, el 22 de Octubre de 1660, para subvencionar la guerra contra Portugal, se establece la creación de una nueva moneda de vellón, con contenido en plata. Por primera vez en la historia de los Austrias (exceptuando el error de 1617 de Esteban de Pedrera en una serie de maravedís a 8 de la ceca de Segovia en el reinado de Felipe III) se graba la marca de ensayador, en monedas con alto contenido en cobre.

Ensayadores de las diferentes Casas de la Moneda en los maravedís de busto de Felipe IV

- Burgos

Antonio Ruiz De Valdevielso.  Marca de ensaye R. (De 1661 a 1664)

- Córdoba

Simón De Tapia. Marca de ensaye S, S/M.(1663)

¿Simón De Tapia? (Se conoce de la existencia de un platero con este nombre. Seguramente estas marcas correspondían a él). Marca de ensaye T, T/M. (De 1663 a 1664)

- La Coruña

Roque De Biala. Marca de ensaye R. (De 1661 a 1664)

Cuenca

Juan Del Castillo. Marca de ensaye CA. (De 1661 a 1664)

Granada

Alonso Puy Nieto. Marca de ensaye N. (De 1661 a 1664)

Madrid {Calle Segovia}

Pedro De Arce Montero. Marca de ensaye A. (De 1660 a 1661) Se tiene constancia de su trabajo de ensayadores hasta 1669.

Ignacio De Payna. Marca de ensaye Y. (De 1661 a 1662)

Madrid {Puerta de Alcalá}

Sebastián González De Castro. Marca de ensaye S. (De 1662 a 1664) inicia su carrera en Madrid el 7 de agosto de 1662.


16 maravedís de Felipe IV. Ceca de Madrid (Puerta de Alcalá) 1662. Ensayador Sebastián González De Castro.

Ignacio De Payna. Marca de ensaye Y, I (De 1663 a 1664)

16 maravedís de Felipe IV. Ceca de Madrid (Puerta de Alcalá) 1664.
Ensayador Ignacio De Payna.

Bernardo De Pedrera. Marca de ensaye BR. (1664)

Segovia {Casa Vieja}

Sebastián González De Castro. Marca de ensaye S. (1661)

Segovia {Real Ingenio}

Sebastián González De Castro. Marca de ensaye S. (De 1660 a 1661) fue platero y ensayador mayor de la Casa de la Moneda de Zaragoza. (Adolfo Herrera. "El Duro. Y los Reales de a 8 españoles...")
Fue enviado a Segovia el 27 de Noviembre de 1660 por indisposición del ensayador Bernardo De Pedrera, para cubrir su cargo.


16 maravedís de Felipe IV. Ceca de Segovia. Real Ingenio. 1661. Ensayador Sebastián González De Castro.


Bernardo De Pedrera y Negrete. Marca de ensaye BR. (De 1661 a 1664)
Este ensayador acuñó también con el último Austria, Carlos II y el primer Borbón, Felipe V.

16 maravedís de Felipe IV. Ceca Segovia (Real Ingenio). 1663. Plateado original. Ensayador Bernardo de Pedrera y Negrete. Pieza espectacular.

Sevilla

Rodrigo Fernández Rebolledo. Marca de ensaye R. (De 1661 a 1664)


16 maravedís de Felipe IV. 1664. Ceca de Sevilla. Ensayador Rodrigo Fernández Rebolledo.


Trujillo

¿José De Frías?. Marca de ensaye F. (1661)

Martín De Macaya. Marca de ensaye M. (De 1661 a 1664)


8 maravedís de Felipe IV, ceca de Trujillo. 1662. Ensayador Martín De Macaya.

Valladolid

Francisco De La Montaña. Marca de ensaye M. (De 1661 a 1664)



* Ibíd, libro V, título 21, ley XXXVIII, PP 820-821.



Algunas fuentes consultadas:


"Las actuaciones del ensayador Sebastián González de Castro y la técnica de acuñación del vellón en la Casa Vieja y el Real Ingenio de Segovia, 1660-1664 "
Glenn Murray

"Catálogo de las Monedas del Reino de Castilla y León: El vellón de los Austrias (1566-1718)" Sanahuja.

domingo, 22 de julio de 2018

"Marcas guías" en los maravedís de busto de Felipe IV

Si observamos con detenimiento, en ciertos maravedís de busto de Felipe IV, aparecen unos puntitos a modo de lunar en el rostro del monarca. A priori, este detalle puede parecernos más artístico que técnico, sin embargo, aún no existiendo casi nada escrito al respecto, yo me atrevería a decir, que prima más este segundo aspecto.

Dichos "lunares", normalmente aparecen distribuidos justo donde se encontraría el comienzo del nacimiento del pelo, a la altura de la oreja.

Suelen ser dos o tres puntos, a veces uno, ordenados de forma vertical y casi a la misma distancia unos de otros. En ocasiones, se da el caso, de que otro punto más, se escapa a la derecha, pegando con el principio de la mejilla del rey.

Opino que estos puntos, corresponden a marcas guías.

16 maravedís de Felipe IV con ceca de Cuenca. Se aprecian 3 puntos en el rostro.
División del cospel por la marcas guías.

Seguramente, eran marcas, que el abridor de cuños plasmaba en los punzones, para cuadrar la posición de los bustos. (Ya los visigodos lo hacían con sus trientes. Sus marcas eran rayitas minúsculas)

Son  estas marcas, "lunares", que el artesano grabó en positivo en los punzones junto con el rostro de Felipe IV que al pasarlos al cilindro, quedarían plasmados en negativos, dando de nuevo el positivo en la moneda.
O puede ser, que el grabador marcara directamente los puntos en negativo sin punzón, sobre los rodillos, para luego abrir el cuño del busto.

Yo creo que el grabador, cumplía con ello al desarrollo de dos facetas técnicas:

1. Conseguir realizar un busto simétrico, justo en dos mitades, donde el centro del rostro aparece delimitado por los puntos.
2. Conseguir establecer el centro de la moneda, a través de esta perpendicularidad de puntos.

Si trazamos una línea divisoria, que atraviese estos puntos, observaremos que se constituye un diámetro que separará el cospel en dos mitades completamente simétricas en distancia en milímetros.
8 maravedís de Felipe IV con ceca de Madrid. Plateado original. Punto justo en el centro del cospel.


Son características propias de los maravedís de busto acuñados a molino.

Estos puntos deben considerarse a todos los efectos variantes (en el caso de que las marcas de ajuste se hicieran  sobre el punzón o  directamente sobre el rodillo), ya que las monedas que los portan, "nos están diciendo" que los punzones utilizados para labrar los cilindros de los rodillos, y los propios rodillos, son únicos y diferentes a otros, que no lleven esas marcas.
Rodillo del Real Ingenio de Segovia, con arte labrado del anverso de un centén de Carlos II de Segovia.  Foto cedida por la Asociación de Amigos de la Casa de la Moneda de Segovia.

Cecas en las que a veces aparecen estos lunares:

- Burgos: Como dato curioso, nos encontramos algunas monedas de 2 maravedís, con un sólo "lunar" que aparece muy cercano al bigote del monarca, justo en el centro del cospel.

- Córdoba: dos y tres puntos. Más comunes en los valores de 16 maravedís.

- La Coruña: suele ser sólo un punto de diferentes grosores (siempre delimitando el centro del cospel). Rara vez, dos puntos, el inferior a la altura del cuello.

- Cuenca: tres y dos puntos.

- Granada: Es curioso, porque en Granada parece que sólo se hizo la marca guía con un punto de pequeño grosor.

- Madrid {Calle Segovia}: Un punto normalmente de pequeño grosor. En ocasiones casi inapreciable (ejemplo en el cuello del monarca: moneda M-272 x de Sanahuha "El vellón de los Austrias")

- Madrid {Puerta de Alcalá}: Tres puntos. También aparecen falsificaciones con puntos en el rostro.

16 maravedís de Felipe IV falsa de época. Ceca de Madrid. Tres puntos en el busto.



8 maravedís de Felipe IV (falsa de época) con marcas guías en el centro del rostro.


- Segovia {Casa Vieja}: Curiosamente en esas acuñaciones a martillo, sí que han aparecido monedas con la marca guía de un solo punto.

- Segovia {Real Ingenio}: Dos y tres "lunares".
16 maravedís de Felipe IV, ceca de Segovia.
Tres puntos sobre rostro.

- Sevilla: Esta ceca es la más falsificada (más sobre falsarios) pero también una de la más  pulcras a la hora de elaborar rodillos... A penas se ven puntos y cuando es así, suelen ser tres y casi imperceptibles.
He visto, cómo en ocasiones, el abridor de cuños establece su "marca guía" con el rizo del pelo. Sea tal caso el del siguiente ejemplo:

16 maravedís de felipe IV. Cerca de Sevilla. Posible "marca guía" rizo del pelo. Coincide con el centro del cospel.

- Toledo: Sólo acuñó a martillo. En los valores de 4 maravedís, debería estudiarse la posible aparición de marcas guías a la altura de la sien del busto, posiblemente dos puntos.

- Trujillo a molino: Una sola marca guía, minúscula que marca exactamente el centro del cospel.

- Valladolid: Abundan las marcas guías de dos puntos distanciados bastante entre ellos. Como curiosidad, algunas falsificaciones (habría que ver si son ciertamente copias de época) tienen la presencia de un "lunar" (puede ser que los falsarios consideraran, que estos puntos, eran aspectos meramente artísticos, pero es mucha casualidad que tales "lunares" caigan estrictamente en el centro del cospel.




Algunos datos consultados:
"El vellón de los Austrias" de Sanahuja.



viernes, 20 de julio de 2018

Los ducatones de Felipe IV en los Países Bajos

Felipe IV, hijo del Rey de España Felipe III, cogió la corona a la muerte de su padre. Heredó los Países Bajos de sus tíos, los archiduques Alberto e Isabel.

Los años de guerras en el reinado del "Rey Planeta" fueron muy concurrentes. El imperio español en los Países Bajos, se fue poco a poco resintiendo a favor de una independencia, que el propio Felipe proclamó en 1648.

El monarca español concentró sus fuerzas en el levantamiento de Cataluña y la guerra contra los franceses. Al tiempo intentaba impedir la independencia de Portugal.

Los ducatones de los Países Bajos de Felipe IV

Los ducatones de Felipe IV son monedas expectaculares en mano.
Son duros de plata enormes, de una gran belleza y muy por debajo del precio que pueda tener un 8 reales peninsular.

Son piezas acuñadas a martillo, eso hace que exista gran variedad de rarezas, como la que os presento a continuación. Su peso está entre los 28 y los 32 gramos.











Ducatón de Felipe IV. Ceca de Amberes.
Con choque vacío de cuños. Año 1657. Colección del autor.



        Se puede observar parte de la leyenda:
        "AVST"

La creación de estas grandes monedas tuvo su origen con los tíos de Felipe IV, los archiduques de los Países Bajos, Alberto e Isabel.
Ella, hija de Felipe II y él, sobrino del padre de su mujer.


Ducatón de Alberto e Isabel. Ceca de Amberes. Año 1619. Colección del autor.



Existen dos cecas que acuñaron dicha moneda, la de Amberes (marca de ceca palma de mano abierta) y la de Bruselas (marca de ceca cabeza de ángel, algunos dicen que puede corresponder a la estatua mas representativa y famosa de esta ciudad belga; el manneken pis, tallada en el año 1388)

Anverso y reverso

En el anverso aparece el busto del monarca vestido con armadura, mirando a derechas.
Con adornos de cabeza de león en el espaldarete.
Leyenda: PHIL IIII D G HISP ET INDIAR REX


En el reverso, dos leones enfrentados entre medias de un escudo coronado.
En la parte inferior, el toisón de oro.

En el escudo, de izquierda a derecha, empezando por el margen superior:

Reinos de Castilla y León, escudete central de Portugal (bajo él, el símbolo de Granada de los Reyes Católicos) Aragón y Sicila. Austría, escudete de Flandes y Tirol, Borgoña Modera.
Borgoña antigua y ducado de Brabante.

Leyenda: ARCHID AVST DVX BVRG BRAB Zc


Hay dos tipos de busto:

Tipo I: Felipe IV (ligeramente más joven) sin bigote y con gola rizada. (Más excaso que el primero) herencia del periodo anterior.

Tipo II: Felipe IV con gola plana, con perilla y bigote, con aspecto maduro.


A partir de 1636 se acuñaron ducatones hasta 5 veces su peso, para premiar  a ciertos oficiales con  acciones patrióticas, y a maestros oficiales de las respectivas casas de la moneda... Más tarde también se irradió estas acuñaciones a título personal, por encargo de los propios interesados. Los más comunes de ver son los ducatones de doble peso, con un precio que va más por encima del doble (unos 26.000 euros)

Las monedas en buena conservación alcanzan ventas más elevadas.