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domingo, 30 de agosto de 2020

Las armaduras en las monedas de los Austrias.


Las armaduras han ido modificándose a lo largo de la historia, adaptándose en respuesta, a la evolución y al perfeccionamiento de armas nuevas.

Con la llegada de la pólvora a Occidente, y la elaboración de las armas de fuego, resisten algún tiempo en los campos de batalla estas protecciones corporales, ya que todavía consiguen estar a la altura de los envistes generados por estas incipientes máquinas de guerra... pero para ello, las armaduras, deberán reinventarse, pues de otra manera, sería imposible retener el impacto de un proyectil de abancarga... se establecen, pues, fases de prueba, en las que se reajusta la dureza del acero a través del método de ensayo y error.

Llegado a un punto, las armaduras se hacen innecesarias, porque el desarrollo armamentístico se ve ciertamente avanzado.

Todavía en el siglo XVII, la armadura protege a los cuerpos de los que las portan... hay varios ejemplos en el reinado de Felipe IV que merecen la pena ser mencionados...

Curiosamente, las abolladuras de bala generadas en las superficies de las armaduras, conferían un relieve adecuado para establecer adornos en las mismas... como los florales... aprovechaban los desperfectos, como núcleo central a partir del cual, establecían la sucesión de pétalos... por lo tanto, no significa, que siempre que estuvieran estos "golpes" visibles en las placas, el dueño de las mismas, hubiese sufrido las consecuencias de un disparo... como ocurre con una de las armaduras de Felipe III, que posee 7 abolladuras de arcabuz,si no que la armadura, podía haber sido adquirida con posterioridad a esos impactos.


Algunas armaduras, son verdaderas joyas de la ingeniería armamentística, tanto por su funcionalidad, como por la belleza y la riqueza de los ornamentos que portan... son un símbolo de poder, de prestigio, entre los nobles y monarcas de dichas épocas. Hay verdaderas obras de arte dentro de este tipo de protecciones, y sólo los más ricos pueden llegar a hacerse con alguna de ellas.

Desde el siglo XV, las armaduras empiezan a perder su función práctica entre los grandes señores, y consiguen más protagonismo estético. Las personalidades más emblemáticas de estas épocas, ahora, portan armaduras ostentosas, mostrando el poder del que ellos emana... las batallas ya no permiten que éstos entren directamente en combate, relegando dicho puesto a otros integrantes del cuerpo de sus ejércitos.

A lo largo del siglo XV, las armaduras empiezan a tener distintos cometidos; unas se destinan a la guerra, otras a conmemoraciones triunfales, otras a justas...

Fue Carlos I de España, quien inició este avance en defensa armamentística.
Su hijo Felipe II no fue un rey tan apasionado de las armaduras,  pero sabía de la importancia simbólica de las mismas, y quiso seguir con la voluntad de su padre en coleccionarlas... para ello, ordenó la construcción de una armería en Madrid... y cedió en testamento la colección a su hijo, Felipe III con la condición de que éste, siguiera con su legado coleccionista.



Escudo de plata de Felipe II. Nimega. Portal Fuenterrobollo. Se puede apreciar la bella armadura del monarca.


Algunas armaduras también eran fiel reflejo de los acontecimientos gloriosos ganados por aquellos que las portaban, y se exhibían como verdaderos tesoros de los logros alcanzados por las familias.



Armaduras en monedas de Felipe IV

Desde sus orígenes, las  monedas han sido un vehículo de transmisión publicitaria del poder emisor que las acuñase.

Por lo general, en las monedas monárquicas, vienen reflejados todos aquellos territorios conquistados que están bajo el mandato de la corona. El escudo de armas, pues, puede sufrir modificaciones, dependiendo del momento histórico que le toque vivir... no es raro por ello, que en un mismo mandato, se introduzcan motivos nuevos en el mismo, o se borren otros que hayan dejado de pertenecer a la corona.

Pero no sólo en las monedas y medallas existía tal "publicidad" ... también ocurría en otros soportes expecíficamente dedicados a ello, como los propios escudos nobiliarios de piedra, que suelen colocarse en las paredes de las casas, palacios Palacios y castillos, donde habitan personas vinculadas a estamentos poderosos.




Armadura del "Rey Planeta" fechada cercana al año 1614, cuando Felipe contaba sólo con 9 años de edad y estaba a 7 años de ser proclamado rey. Se distinguen los castillos y leones y los yugos y flechas de los Reyes Católicos y las columnas de Plus Ultra.

La armadura está en el museo de  Navarra.



En ciertos períodos de la historia, las monedas van a mostrar el poder real de los monarcas a través de su vestimenta acorazada. Armaduras que muestran el linaje, y las conquistas realizadas y que los Reyes no son escrupulosos en enseñarlas tanto en representaciones pictóricas como en medallas y cospeles acuñados.

Felipe IV con armadura de gala. Gaspar De Crayer.



Una fiel muestra de estas improntas con reyes con armadura, son los ducatones de los Austrias. En ellos, se ve el rostro hierático de estos hombres poderosos, generalmente mirando a derechas y algún que otro caso incluso armados.



1 Ducatón de Felipe IV sin marca de Ceca. Vemos al monarca armado con espada. La corona que porta encima de la cabeza, le aporta una majestuasidad caballeresca, al presentarse vestido con armadura. Subastada en Áureo y Calicó el 25/ 04/2019. Lote 730. Remate de 4400 euros.






Medio Ducatón de Felipe II con Ceca de Amberes. " Historia y Numismática:  España, quiebra 1". Felipe II entre fecha, con armadura.







Ducado de Oro de Felipe IV. Wikipedia.
Felipe IV con gorguera y armadura.






Ducatón Piedfort de Felipe IV con Ceca de Amberes. Pieza expectacular, mostrando a Felipe IV con armadura. Adornos de león en las hombreras.  Subastada en Áureo y Calicó. 25/04/2019. Precio de remate de 6.000 euros.

Una intereante forma de coleccionar, sería, la de conseguir monedas de diferentes reinados, en las que los monarcas porten armaduras.