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miércoles, 3 de julio de 2019

Conocer el arte de una moneda, ayuda en el caso de querer limpiarla...

No hay mejor forma de limpiar una moneda, que saber cuáles son los motivos artísticos que completan la identificación de la misma.
Blanca de Felipe II con adherencias en el cospel.

En ocasiones, nos encontramos con piezas que están recubiertas en su mayoría por una capa terrosa... Ésta, a veces, es dura como una piedra y otras, se puede retirar fácilmente.

En el segundo de los  casos, con la ayuda de un palillo de dientes o cualquier otro objeto de menor dureza que el metal del cospel, no tenemos por qué, tener problemas, en poder separar esa capa terrosa, sin rayar la pieza, aún cuando no conozcamos la moneda en sí. Lógicamente, alguien que se dedica a coleccionar y a comprar un tipo de monedas determinado, debería saber de antemano, el tipo de adquisición que hubiese elegido... Pero también, existen coleccionistas, que compran lotes de monedas sucias, bien para encontrar alguna rareza, o bien para practicar los métodos de limpieza...

Para una identificación correcta o aproximada de la moneda en cuestión, nos sirve de gran ayuda, a parte de las expecificaciones de la compra de la misma (que no siempre son acertadas) la forma que posea el cospel. Si es una moneda con perímetro irregular, evidentemente tendremos una pieza acuñada a martillo, y seguramente sea un Cortadillo u ochavo... Con sus resellos pertinentes.



16 maravedís de Felipe IV,  con forma octogonal. Falsa de época.


Si resulta ser una moneda circular, pero poco simétrica, podría ser, una pieza del periodo de los Austrias, o de época hispano romana... En el caso de ser una moneda completamente circular, sabremos sin duda, que puede ser, o bien, acuñada a rodillo, o bien acuñada a volante...


Dije, que uno de los métodos más idóneos para efectuar la limpieza, es el palillo de dientes... Pero hay que tener cuidado si la moneda es de plata o vellón rico (caso de un cuartillo de Felipe II, o de Enrique IV...) Pues sí que podríamos proferir a la superficie de la pieza, algún rayón...evidentemente, siempre que efectuemos limpieza mecánica, tiene que hacerse de una manera meticulosa, para evitar daños.


¿Y, por qué es importante conocer el arte de las monedas?... Pues, porque, podemos saber qué métodos serán los más acertados para limpiar, según qué zonas de la moneda.

Ochavo de Felipe II con doble marca de Ceca. Se puede apreciar zonas terrosas en la moneda.


Imaginémos, que "damos" con una pieza  resellada... Un cobre del periodo de Felipe III, con valor de a 8 maravedís, resellado a 8 arábigo, con fecha de 1652, y a VIII latino, con fecha de 1642... Si conocemos bien este tipo de monedas, sabemos dónde "rascar" para encontrarnos con aquellos motivos que identifican la pieza. A veces, es bueno poder efectuar una limpieza, sólo, para desentrañar la catalogación de la moneda que tenemos entre manos... No necesariamente tenemos que abordar una limpieza de toda la superficie del cospel...aunque, con el tiempo, sabremos, qué tipo de limpieza emplear (total o parcial) en una moneda, atendiendo a su vez, al principio de unificación visual de la pátina de la moneda (o lo que es lo mismo, al atractivo visual de la pieza).

Volviendo al ejemplo de antes;

Estamos acometiendo la limpieza de ese 8 maravedís, del periodo de Felipe III. Nos ponemos a limpiar con punzón o cutter, porque vemos que la tierra está muy adherida, y no sale con un simple palillo de madera (hay, quien emplea, huesos afilados). De repente, vemos parte del escudo que rodea al castillo, y a la derecha del mismo nos topamos con el valor (VIII en números romanos) de la pieza...seguimos raspando y nos encontramos con un 8 arábigo...ya tenemos muchas pistas para ir acometiendo de una u otra manera, la limpieza de nuestra moneda.

Gracias a ésto, que parece tan simple, sabremos qué presión utilizar entre los diferentes motivos... Intuiremos, que los relieves más altos, corresponderán a los resellos encontrados, y al escudo y el castillo, así como al valor de la moneda y la posible Ceca...sería absurdo aplicar la misma presión encima de estos relieves (que debería ser inferior) que, en los huecos que dejan los mismos.

Sabremos, que en los orificios del 8, tendremos que ser más meticulosos con la limpieza, para no provocar un rayón inesperado... Tal vez no nos quepa la punta del punzón, y haya que emplear una aguja, un cutter o un palillo de dientes... Tal vez, en ese orificio, podamos hacer mucha más fuerza al limpiar... evidentemente, si estábamos usando lana de acero, sabremos, que no va a penetrar en el orificio, y a consecuencia de ello, vamos a rayar y despatinar la parte más elevada de ese "8".

Por otro lado, ahora que dislumbramos, los motivos o relieves, que tiene esa parte de la moneda, acertaremos en como pueda ser la limpieza de la otra cara... si ha "salido" un 8, es porque tiene que haber una fecha de 1651 o 1652, si a su vez, hemos visto un VIII, es porque también tendrá que existir una fecha del resello de 1641 o 1642... Así que, si estamos usando lana de acero en lápiz, o tipo algodón, sabremos, que tendremos que ejercer una presión muy controlada, y que llegado a un punto, no podremos proseguir con este método, porque la lana, no podrá penetrar en todos los orificios.

Nos daremos cuenta, de que seguramente, a la izquierda del león, pueda aparecer una ceca... Observaremos, qué distancia mediará entre esa Ceca y el escudo del león, y entre éste y el propio león, y sabremos así, el grosor idóneo, que deberán tener, las puntas de las herramientas que emplearemos en ese momento de la limpieza, que navegarán por todos esos surcos montañosos.

Siempre, es importante ir trabajando la pieza poco a poco, frotando y haciendo breves paradas en las que utilicemos las yemas de los dedos para retirar la tierra que hemos despegado de la moneda, para ver, qué capa de suciedad, arenilla... hemos apartado (en ocasiones, se puede rayar la moneda, creyendo que hay más "roña" de la que estamos apartando, porque el polvo residual, se acumula en el cospel y no nos dejara ver con claridad, los relieves) también podemos emplear un pincel de cerdas largas, para estos menesteres y retirar con él el polvillo molesto.

Imaginémonos ahora, que tenemos 8 maravedís de Isabel II, de la Ceca de Segovia... con una pátina "difícil y frágil"... estamos limpiando la pieza, y vemos, que aparece la fecha de 1836... Inmediatamente, caemos en la cuenta, de que estamos frente a una rareza... El valor de la moneda, debería situarse en el reverso y al lado izquierdo de la marca de ceca... no tiene sentido, arriesgarse a quitar toda la "suciedad" de la pieza, por esa inestabilidad en la pátina que nos hemos encontrado hipotéticamente en esta moneda... Así que, lo que vamos a hacer, es poner de relieve, sólo ese 8.

8 maravedís de 1836 con valor en reverso a la izquierda de la marca de Ceca.


En ambos casos expuestos, nos ha sido muy productivo, tener conocimientos sobre el arte de estas monedas... la  Numismática, en sí misma, sirve también, para acometer la limpieza de las monedas...

lunes, 24 de junio de 2019

"Potens in Terra Semen Eius"

Al "Rey Planeta" también podría habérsele denominado; el "Rey del Sexo".

Fue un monarca, promiscuo donde los haya, según los estudios más avanzados sobre su conducta. Padre de entre 30 y 40 hijos, parece ser, que sólo reconoció a uno de ellos fuera de sus relaciones matrimoniales.



Escena cortesana con Felipe IV en un jardín. De Víctor Manzano Y Mejorada. Siglo XIX. Colección del Museo del Prado de Madrid.

Fruto de la relación con la actriz María Inés Calderón ("La Calderona"), salió como descendiente de la línea sucesoria, Don Juan José de Austria. Éste, tuvo sus detractores, que defendieron la postura, de que en realidad, Juan, era hijo del Duque de Medina de Las Torres, pues realmente sus parecidos físicos, eran enormes.

El duque (Ramiro Núñez De Guzmán) fue yerno Del Conde duque de Olivares y primer ministro de Felipe IV. María Inés, tuvo también, sus desenfrenos con él... Así "todo quedaba en casa".

Por cierto, "curiosamente" el Conde duque de Olivares, instó a Felipe "El Grande" a que reconociera la paternidad de Juan José... Debido a las óptimas  aptitudes de su hijo bastardo, en cuestiones reales... Y quién sabe, tal vez porque creía que verdaderamente Juan José, era su nieto.

Fue Ramiro, hombre amante del coleccionismo pictórico. Poseyó a lo largo de su existencis, numerosos cuadros, de arte flamenco y también profano... En su colección, destacan ciertas piezas, de gran carácter erótico...al igual que ocurría con anterioridad en las casas de otros Reyes austriacos.

31 años contaba Don Juan, cuando se dio la pragmática de los nuevos Felipes de busto de 1660.

El "Hijo de la Tierra" (Don Juan José) consiguió ser gobernador de Los Países Bajos, Virrey de Aragón, Cataluña y Nápoles.

Sufrió envenenamiento y murió por ello... y fue en la época, en la que ejerció como valido de su hermanastro Carlos II... El asesinato, frenó la amenazaba de una posible "usurpación" del poder real. Está enterrado en el Monasterio de San Lorenzo del Escorial, obra emblemática de Juan De Herrera.

Volviendo a Felipe IV... sabemos que asistía de manera incógnita a ciertos teatros de Madrid, para acometer sus ansias más carnales.

Años antes, en su juventud, se hinchaba a fornicar. Los actuales estudios, condicionan el comportamiento del monarca, pudiendo ser similar al de Don Juan Tenorio. "Todas" las mujeres le valían, con rangos de edades muy dispares, condiciones sociales diferentes y roles también muy distintos.

También tuvo desdendencia dentro de sus matrimonios. Con Isabel de Borbón, gozó de ocho hijos, con la archiduquesa Mariana de Austria, de 5 hijos... Carlos II (último de la dinastía de los Austrias) fue uno de ellos.

Debido a sus alternancias sexuales, en algún momento  contrajo la sífilis.


Vigor sexual de Felipe IV reflejado en el arte

A colación de este pequeño preludio, destacamos un jetón de los Países bajos, en el que Felipe IV, muestra su excelsa confianza, hacia el éxito de su imperio, en manos de su estirpe o desdendencia.



Jetón en plata de Felipe IV. Países Bajos. Grabador desconocido. 1664. Colección del Museo del Prado.


En el anverso, aparece el monarca mirando a derechas, rodeado por la leyenda en latín:

 "Potens in Terra Semen Eius" ("la tierra es de gran alcance en su semilla") o lo que es lo mismo; "el reino será asegurado por mi estirpe".

En la pieza de la colección del Museo del Prado, que exhibimos aquí, vemos cómo se puede destacar la "marca guía" del rostro del monarca. Un jetón del todo curioso, y al que quisieron conferirle gran importancia, pues normalmente están hechos de cobre y no de plata.

En el reverso, se hayan tres de los hijos del "Rey Planeta", sentados bajos sus respectivos escudos de armas.

En el centro, Carlos II, llamado a ser Rey de España. A izquierdas, Margarita Teresa, Emperatriz Consorte del Sacro Imperio Romano Germánico (casada con su marido Leopoldo I).  A derechas, María Teresa, Reina Consorte de Francia con Luis XIV.

Rodeando a los personajes, la leyenda:

"Imperat, Regit, Pacificat", haciendo alusión a: "una emperatriz, un rey, y una pacificadora".

martes, 11 de junio de 2019

La difícil Ceca de Córdoba

Se tiene constancia de la primera ceca cordobesa en época romana.
Se siguió acuñando en esta tierra, durante el periodo de la Reconquista.

Con respecto a la época romana, sabemos que el general Claudius Marcellus, fundó una colonia importante, que fue capital de la provincia bética romana, donde actualmente, descansa la ciudad cordobesa (Corduba).

Ésto, ocurrió a mediados del siglo II antes de Cristo. Ya por esa época, se acuñaron pequeños cuadrantes (80 al 79 A. C) y acuñaciones militares romanas o "moneta castrensis" a través de cecas cordobesas itinerantes.

Ello, derivó, a que en diversas regiones cercanas a la capital, se acuñara moneda romana.

Del 575 al 710 después de Cristo, cumplió labores la Ceca Cordobesa, en pleno reinado Visigodo.

Egabro (ciudad Visigoda) también tuvo su ceca en Córdoba, y ésto fue, durante el reinado de Chintila y en tiempos de Égica y Wittiza.

Con Enrique IV se establecen las Cortes de Córdoba en 1455, donde los procuradores exigen la equiparación de la moneda castellana con la moneda extranjera, ya que las piezas desgastadas que venían de fuera de la península, valían lo mismo que aquellas monedas foráneas que no lo estaban... Fenómeno, que no se daba con la moneda labrada por Enrique IV (las monedas desgastadas castellanas, valían menos que aquellas piezas "regionales" que no sufrían dicho desgaste).

Por otro lado, en estas Cortes, se exige una mayor presencia de plata, en la liga de las monedas de vellón... incluso el rey, reconoce, que están con la mitad de metal intrínseco noble, respecto a los vellones antiguos. Se pone como buen ejemplo, a la Casa de la Moneda de Segovia... No olvidemos, que por esta época, los comerciantes empiezan ya a rechazar en sus transacciones comerciales, aquellos vellones con bajo contenido en plata...

Es con la llegada de los Reyes Católicos, y su pragmática de 1497 de Medina del Campo, cuando se prescinde de las labores de esta ceca, y se seleccionan las casas de moneda más importantes, para acuñar las nuevas emisiones que se establecen según la incipiente reforma monetaria.

En 1661, Felipe IV, gracias a la nueva reforma monetaria, una de las más importantes realizadas en toda las épocas, y hecha para sufragar el trabajo de los falsarios (sin éxito alguno), concede a Córdoba, la potestad para seguir acuñando moneda de vellón a molino, comúnmente llamada "moneda ligada" acuñada, por ingenios de laminación. Para este convencimiento, se alimentó la idea, de que Córdoba era una región, que disponía de minas de plata y cobre, de muy buena factura y a la que sólo le faltaba, una casa de acuñación con ingenios movidos por corriente de agua.

Para la construcción de esta "nueva" ceca, se visitaron otras casas de moneda cercanas, cómo fueron la de Sevilla y la de Granada.

Se escogió el molino de Martos, ubicado en pleno río Guadalquivir, para abastecer a los reales ingenios de fuerte y buen caudal de agua... al final, se desestimó esta ubicación, y se empezó a acuñar, en las casas del patrono Diego de Góngora Pineda y Vacariço, estancias denominadas "Casas de Carretas", situadas en el perímetro de San Nicolás de la Villa.

El 10 de Diciembre de 1661 comienzan las obras de instalación (de los 4 molinos que conformarán la casa de la moneda) y supuestamente de demolición, de dicha estancia, para construir y edificar encima, la Real Casa de Moneda.

Se tiene conocimiento, de que la Casa de Carretas, estaba situada en la plaza de San Hipólito, actualmente desaparecida y convertida, en la Calle de Don Alonso de Aguilar, siendo uno de los tramos, del Paseo de Gran Capitán.

Es en 1663, cuando se produce la primera labra de este nuevo vellón, en está "difícil" fábrica de moneda cordobesa. A finales de 1664, se cancelan las labores de acuñación, enviando los ingenios a Sevilla, un año después.
16 maravedís de Felipe IV de 1663, con Ceca de Córdoba. Ensayador Simón De Tapias.


No es de extrañar, que la Ceca de Córdoba, con un periodo tan nimio en productividad de trabajo, sea una de las menos fructíferas, en cuanto a producción de vellón se refiere... No es común, encontrar, en los Felipes de busto, lo valores de 2, 4 u 8 maravedís... Por otro lado, los cospeles labrados que salieron de la Real Casa de la Moneda de Córdoba, fueron posteriormente confundidos dentro del mundo numismático  con los que procedían de la fábrica de Toledo (error en la concepción de la T de Ensayador, vista como marca de Ceca toledana). Al estar la Ceca cordobesa, tan poco tiempo en activo... a penas se conocía su existencia... Fue el maestro Glen Murray, entre otros pocos, quien descubrió este fenómeno errático.

Marca de la Ceca de Córdoba en las monedas


Edad Media

C gótica


Edad Moderna (De 1663 a 1664)

C superada con impronta de corazón.



Marca de Ensayadores

T

S

Ambas pertenecientes al platero Ensayador, Simón De Tapias.


Falsificaciones de la Ceca de Córdoba

Las falsificaciones cordobesas del periodo de 1660 a 1664, son interesantes, por un lado, porque no suelen abundar, ya que, muchas se sucedieron antes de las emisiones de 1663 y por otro lado, porque fueron normalmente concebidas en refugios monacales (exenta la comunidad religiosa, de las posibles sanciones por falsificar moneda. Hecho éste, presente,   muchos años antes, en el clero, con el reinado de Enrique IV de Castilla) como en conventos y en abrigos rocosos y cuevas. (Más en esta entrada)

16 maravedís falsos de época, acuñados sobre ocho maravedís de Felipe IV, con Ceca de Córdoba, de 1664.


sábado, 1 de junio de 2019

Toledo, una ceca valorada

Toledo es una ciudad que tiene mucha solera.
Ya en tiempos de Carlos I, consiguió ser capital del reino de España. La predilección del hijo De Felipe el Hermoso y de Juana, hacia esta ciudad, estaba asentada en sus genes... Fueron los propios Reyes Católicos, los que propiciaron el auge de Toledo, construyendo innumerables dependencias, como el Monasterio de San Juan de los Reyes.

Fue construido en recuerdo y agradecimiento, por la victoria en la Batalla de Toro contra Alfonso V de Portugal, gracias a la cual, la reina Isabel, se aseguró el trono.

El convento estuvo concebido en un principio como mauselo de los Reyes Católicos y sus herederos... Pero esto ocurrió antes de la reconquista de Granada... Y del amor infinito que Isabel procuró a esta tierra.

No es de extrañar tampoco, como el nombre del convento, el de San Juan, lo eligió la reina, pues es bien sabido la predilección que tenía la misma hacia este apóstol... Buena cuenta de ello, lo tienen las primeras emisiones monetarias de los monarcas, donde aparece el águila de San Juan, protegiendo con sus alas al imperio...

Águila de San Juan, escoltando el escudo imperial. Doble excelente de los Reyes Católicos.


La ceca de Toledo, comienza su andadura, en época romana. Continúa, con el reinado Visigodo, a través de sus famosos trientes... constituyendo uno de los distintivos  más notorios de los diferentes sectores de procedencia numismático de este poblado.



Triente Visigodo de Égica y Wittiza con Ceca de Toledo. Efectuada en electrón. 698/702 DC. Tipo décimo cuarto. Foto cedida por el compañero José G.


La Casa de Moneda de Toledo, se establece "seriamente" como tal, con la caída del Califato de Córdoba, ya que la ciudad experimenta una crecida de independencia y de poder.

El 25 de mayo de 1085, Alfonso VI, entra en Toledo, dispuesto a reconquistar la gran herencia Visigoda que tuvo la ciudad, siglos atrás. Logra imponerse a las tropas árabes de Toledo, y se establece como rey cristiano en la región... Sin embargo, es derrotado en la batalla de Sagradas, un año después, por los almohades, llegados a estas tierras, en pos de la petición de ayuda de Sevilla y Badajoz.

Son apreciados los vellones del periodo de taifás, con ceca de Toledo.

Se conocen de este Rey, dineros y óbolos, todos con ceca de Toledo y con gran influencia árabe, en el arte de sus cospeles.

En cuanto a la numismática tardo medieval, también destacan los dineros de Enrique III y IV...

Entrando ya en los comienzos de la Edad Moderna, en el período de los Reyes Católicos, nos encontramos con preciosas blancas de procedencia también toledana.

La primera documentación existente sobre la Ceca oficial de Toledo, indica, que ésta, tuvo su sede en los Palacios de Galiana, antiguos "aposentos" de las autoridades romanas y posteriormente, de los Reyes Visigodos, para continuar, siendo posesión de las taifas de Toledo y con posterioridad, de los reinos cristianos castellanos, en los que destaca la presencia, del propio Rodrigo Díaz De Vivar.

Isabel la Católica, establece  una nueva ubicación de la Casa de la Moneda de Toledo, en la antigua calle Torno de las Carretas.

En esta ceca, se acuñan todo tipo de metales, cobre, plata y oro (con sus diferentes aleaciones).

Ya en época de Felipe IV, se establecen los consabidos resellos según las pragmáticas emergentes, que vinieron a aplicarse, a la moneda de calderilla de este periodo económico tal convulso.

Toledo, es una de las únicas cecas autorizadas, después de la pragmática de Medina del Campo de 1497, que no acuñó a molino, en la etapa de de 1660 1664. Por lo visto, no pudieron instalarse los ingenios pertinentes y la Ceca tuvo que seguir acuñando a golpe de martillo.

La Ceca de Toledo, deja de cumplir sus labores, en el reinado de Carlos II, con la exclusividad, de afrontar acuñaciones en cobre, (excepto lo inusual de ciertos 8 reales de plata con fecha sorprendente de 1681) hasta 1685 (que se sepa, esta tesis está apoyada por ciertos investigadores).

Marca de Ceca:

T
T superada de Roel.
T unida a Roel.


Ensayadores de la Ceca de Toledo de 1660 a 1664:

CA (Juan Del Castillo)


En época de Felipe IV, las acuñaciones de vellón de busto con ceca de Toledo, son excasísimas y muy raras.

A penas se tiene constancia de la existencia de maravedís con valores de a 8 y a IV... todas ellas acuñadas a martillo y con fecha de 1661.

Las falsificaciones tampoco abundan, por lo que está claro, que fue una ceca, que no tuvo buen cometido, en esta serie de creaciones.




martes, 21 de mayo de 2019

El Real Ingenio de Segovia

La ceca de Segovia, es con diferencia, la casa de moneda más prestigiosa de todos los tiempos. Las monedas más valoradas del mundo de la numismática (salvando excepciones) surgieron en esta hermosa ciudad, de la cuál me siento orgulloso de haber nacido.

Una de las puertas de acceso, del Real Ingenio de Segovia, construida por Fernando VII.

Una fábrica, que ha sido rehabilitada, gracias sin dudarlo, a los esfuerzos que acometió, el maestro Glenn Murray, al frente de la Asociación de Amigos de la Casa de la Moneda de Segovia.

El turismo en Segovia, se alimenta sobre todo, por el sector hostelero, con su conocidos cochinillos, corderos lechales y ponches segovianos...

En cuanto a visitas con tintes culturales... la afluencia de gente, se deja ver en monumentos de buen empuje, como el Acueducto y el Alcázar. En otro orden de visitas, tenemos, la Catedral, y la Casa de Antonio Machado, la Judería Vieja con la zona amurallada y la Iglesia de La Veracruz... Apostaría por decir, que la Real Casa de la Moneda, es el lugar menos frecuentado.

Y ésto es así, porque tenemos una casta política, que hablando claro "Se la trae al pairo".

La excelente restauración que se realizó en este magnífico "monumento monetario" se quedó en el primer proceso planeado... en una buena rehabilitación sin la presencia museística.
Ruedas hidráulicas reconstruidas, del Real Ingenio de Segovia. 

La fase consecuentemente más importante, después de este saneado, la que se centra en la idiosincrasia de parecer o no, un museo, está completamente muerta.

Una Casa de Moneda como ésta, la primera que acuñó a molino hidráulico en España (más sobre acuñaciones a molino en época de Felipe IV), y de la que todo el mundo acogió como patrón, años después, debiera ser exaltada, pues sin duda, se lo merece.

Tendría que albergar, piezas de indudable valor histórico, constituyendo una fiel muestra de lo que en su día fue, y para ello, no habría mejor manera, que exibir las monedas y medallas que de allí salieron.

Ciertamente, no todo el mundo sabe de numismática, como no todo el mundo, conoce el cien por cien, de las disciplinas habidas y por haber... Un cierto problema de difusión, entorpece el conocimiento  de este edificio industrial. Es patente, la carente publicitación del Real Ingenio (labor, que sin embargo, intenta suplir la Oficina de Turismo de Segovia), que es de suma importancia para nuestra ciudad y para el resto de los visitantes.

No estamos hablando de cualquier ceca, sin desprestigiar a ninguna de ellas... Estamos hablando, de la Ceca más importante del Mundo, la Ceca, donde el dinero, emergía por primera vez, de una manera innovadora, para sufragar los gastos de la corona, de los nobles, de la pequeña burguesía...

En Segovia, que se sepa, hubo más de una ceca.

Una primera, de procedencia Romana. Con el as de Segovia, allá por el siglo I antes de Cristo, se establece por el momento, el primer documento escrito, en el que aparece la palabra Segovia.

Hoy en día, existen dos variantes del as. Una, datada en la mitad del siglo I antes de Cristo y la otra, sobre el primer cuarto del siglo I antes de Cristo.

La palabra "Segovia", se encuentra situada en el exergo de las monedas, bajo un jinete montado a caballo, cuyo arte postcede, a las acuñaciones de los denarios hibéricos, compartiendo una gran similitud.

En el anverso, se nos presenta un rostro mirando a derechas, sobre las letras C y L (que todavía no se han "descifrado").


As de Segovia. Primer documento escrito, hasta la fecha en el que aparece el nombre de la ciudad.

La segunda ceca, sí se tiene constancia de donde pudo estar ubicada, por un grabado firmado en 1565 por Antón Van De Wyngaerde (Antonio De Las Viñas), "pintor ordinario" (paisajista de ciudades) del rey Felipe II.

La Casa Vieja, se encontraba cerca del actual seminario de Segovia.

Fue creada bajo mandato de Enrique IV, en 1455, y continuó acuñando a martillo (no a molino), hasta el reinado de Carlos II... Aunque se sabe, que antes de este monarca y hasta el reinado de Fernando III, (ya acuñaron anteriormente, Alfonso VII y Juan I) se acuñó moneda en Segovia.

En dicha ciudad,  la calidad de estas monedas, fue el origen de ciertas disputas entre los comerciantes, que exigían una verdadera equiparación al resto de las monedas extranjeras, hechas con peor factura y menor valor intrínseco, pero de igual consideración nominal o extrínseca a los vellones castellanos.

Juan de Murillo, fue el primer tesorero de taller de la Casa Vieja de Segovia.

La  Ceca de Segovia, recibió los mismos privilegios que las casas de Sevilla y de Burgos... los 150 trabajadores que en ella se daban, estaban exentos de ciertas "normas sociales" ...

Ciertamente, el reinado de Enrique IV, resultó ser un periodo muy convulso, en cuanto a economía se refiere (falsificaciones, rechazo del vellón como forma de pago, moneda fiduciaria...) que se alargó en el tiempo, hasta la aparición de Felipe II.

Fue este rey, quien en un intento de mejorar la economía y erradicar las falsificaciones, y también sufragar los gastos de las consecuentes guerras, quien construyó la fábrica de moneda más avanzada de toda su época, con las mejores máquinas de acuñar (novedosas en su funcionamiento) ...adelantándose sin duda a su tiempo, y dejando patente, la formación de uno de los primeros edificios de producción industrial de todos los tiempos.


Blanca de Felipe II con marca de acueducto de doble arcada. Inédita.

En 1580, el archiduque Fernando de Austria, le invita a Felipe II a observar los nuevos ingenios.

Viaja el monarca hasta Alemania, concretamen hasta  Innsbruck, para ver con sus propios ojos el funcionamiento de estos nuevos ingenios, emergentes tanto en Francia como en la zona germana.
Los ingenios tuvieron bastante éxito en la Casa de Moneda de Hall, en Tirol, y ahora el monarca quería comprobar si harían lo mismo en España.


Se desestima, la opción, de construir una ceca para estas nuevas máquinas, en Madrid, debido al poco caudal del agua de sus ríos, que en la actual capital, transitan.

Se escoge la ciudad de acueducto, como lugar apropiado. Justo algo más arriba de donde se besan el río Eresma y el Clamores, encima de los cimientos de uno de los molinos de papel, de la zona de la Alameda, propiedad de Antonio de San Millán.

Felipe II, decide instalar su ceca allí, después de conseguir la propiedad del molino y de los terrenos adyacentes, por compra, por 10.000 ducados, a escasos metros del Monasterio del Parral.


Juan Herrera, reconocido arquitecto (artífice de "El Escorial" y la Catedral de Valladolid), cumple las labores encaminadas a levantar tan afamado edificio.

Es a partir del año 1583, cuando  empieza a detallarse el emplazamiento de la nueva Casa de la Moneda de Segovia.

En 1584, parece que la fábrica, está ultimada... En el proceso de fabricación, colaboran ingenieros alemanes, desplazados desde su tierra a Segovia.

Los ingenieros, tuvieron que sortear los problemas ocasionados por el río Eresma, creando una presa y cimentando con ahínco (debido al lodo patente) la nueva fábrica de moneda. y en es 1585, cuando se dan las últimas pinceladas y se abren las puertas a grandes lingotes de plata, para su primer laminado. Aún así, no será hasta 1586, cuando se empiecen las primeras acuñaciones oficiales.

Juan de Minjares, y Francisco De Ribera, acometían las órdenes de Herrera.
Aunque en 1587,  la construcción de la real fábrica de moneda segoviana, se da por terminada... Francisco de Miranda, seguirá ampliando el edificio hasta 1607. El aparejador Pedro de Brizuela, continuará realizando obras en el Real Ingenio, hasta 1616.


En 1592, Felipe II dicta unas ordenanzas, para el buen gobierno de la casa de la moneda.

Como rasgo distintivo de ceca, ya desde el periodo de los Reyes Católicos, se coloca la marca del acueducto, o de "la puente", como venía a denominarse años atrás. Evitando confusiones con la Ceca de Sevilla, que tiene como S, su marca identificativa.

A destacar en esta ceca, el excelentísimo trabajo del genio grabador Diego De Astor.