Buscar en este blog

viernes, 20 de marzo de 2020

Medalla de la Paz de los Pirineos.

Los válidos, eran personas de confianza del Rey, que adquirían poder político y que en ciertas circunstancias, gobernaban plenamente, con la misma autoridad, que la que detentaba el monarca.

A lo largo de toda la monarquía española, se han dado casos, de presencia de personajes con grandes cualidades políticas. Uno de ellos, vivió en el reinado de Felipe V; el gran Carlo Broschi, llamado comúnmente Farinelli.

Este castrato italiano, vivió en la corte española cerca de 25 años, al servicio de su rey, el primer Borbón de la dinastía española, Felipe V, en el cargo de primer ministro. Acudió en ayuda del monarca, por petición de Isabel de Farnesio, para poderle curar de las dolencias que le oportunaba una neurastenia severa... enfermedad que también heredaría su hijo Fernando VI.

Se dice, que hubo años en que el mismo músico, debido a los achaques de Felipe, dirigió con suma diligencia las cuestiones más acuciantes del país.

Pero hoy, no vamos a hablar de este excelso cantante, si no, de Don Luis de Haro.

Este señor, fue uno de los válidos más importantes que la monarquía española dio… no obstante, hoy día, ha sido casi relegado al olvido... no me extrañaría que otros válidos que le sucedieron (sea el caso de su tío el Conde Duque de Olivarses) se hubieran encargado de este funesto cometido… por otra parte, fue Haro, un valido respetuoso con su monarca, nunca quiso destacar por encima de él, y fue bastante más modesto, que otros colegas que le precedieron.

Haro, estuvo al servicio de nuestro queridísimo Felipe IV.

Contribuyó al bienestar social, gracias a proezas tales, como la firma del tratado de paz entre España y Francia, el cierre de las sublevaciones de Cataluña (más aquí) y la participación de varias campañas militares importantes…

Se ocupó personalmente de negociar la paz con Francia en la región de la Isla de Los Faisanes. Su interlocutor, en esa ocasión,  fue el cardenal Mazarino, representante de Luis XIV de Francia.


La guerra española contra Francia, se inició allá por el año 1640, cuando los franceses se ocuparon de apoyar las sublevaciones catalanas que iban en contra de todo el imperio español.

Felipe IV, no obstante, había ayudado a los caudillos de la Fronda (primera insurrección de los franceses opuestos al poder real) enviando barcos, a la ría de Burdeos, en apoyo a los rebeldes.

Fue poco después de firmarse la paz de Westfalia, cuando se desencadenó la temida guerra entre los franceses y españoles, al conseguir el país galo territorios que se interponían en el Camino Español, vía que llegaba hasta muchos territorios de Felipe IV, entre los que se hallaban terrenos conquistados de Italia y Flandes.

Después de 10 años de guerra, en 1659, se llegó a firmar un tratado de paz entre ambas potencias.

Los franceses entregaron Charolais al imperio español y las conquistas italianas.

Se fijó también en este tratado, la frontera española, delimitada por los Montes Pirineos.

Medio millón de escudos de oro llevaban la dote de la hija de Felipe IV, María Teresa de Austria, que contraería nupcias con Luis XIV (aunque al final, se perdió en alguna parte)…con la condición de que la princesa se alejara de la línea sucesoria. Los franceses por su parte, incumplieron el acuerdo, ayudando a los portugueses, que se habían levantado en armas, años atrás, con la corona española.

El tratado de Llivia, consumó la Paz de los Pironeos, un año después, en 1660, fijando la separación de la frontera de Cerdeña, consolidando así, el territorio español y el francés.

Precisamente, sobre este acontecimiento (Paz de los Pirineos) se acuñaron una serie de medallas. Nos interesan, las que reflejan la propia imagen de Felipe IV.

Generalmente no hay mucha información de ellas, pero a mí me resultan muy llamativas, pues se ve claramente la calidad que detentan las mismas y a parte se puede mascar la historia que llevan y la que cuentan.

Primera medalla

La primera medalla que hemos podido encontrar en relación a la Paz de los Pirineos, se le atribuye al Pintor, y escritor dramaturgo Charles Antoine Coypel, nacido en París en 1694.

Ahora bien, es casi del todo imposible, que este artista, realizara el dibujo, que después pasaría a ser improntado en el cuño del grabador… más que nada, porque esta medalla se fecha en 1702, cuando Charles tenía 8 años de edad y él, todavía no había ingresado en la Real Academia de Francia (fue en 1715 cuando fue admitido).

Seguramente, este error, nazca de confundir a este gran artista con su progenitor, también gran pintor del Barroco; Antoine Coypel.

Antoine, fue el protegido del “Delfín” (hijo de Luis XIV).

Nació en el año 1661 en París y gozó de gran prestigio, debido a sus excelsas cualidades como pintor.

Otro de los artistas que trabajó en esta bonita medalla, fue Jean Mauger, grabador y escritor, nacido en Diepp en 1648. Trabajó en la Casa de la Moneda de París desde 1685. Él se ocupó de abrir los cuños, e improntar las medallas correspondientes.
( Más sobre los abridores de cuño)

Paul Tallemant nacido en 1642 en París, académico y numismático, fue el tercer artista, que se dedicó a confeccionar las leyendas de esta medalla.


Estructura de la primera medalla:


Leyenda: Regum Congressio. Exergo: Paz A.D Pirenaeos. M. DC. L X
Museo Arqueológico y Numismático de la Ciudad de Lille.



Leyenda: Ludovicus XIIII. Rex Chistianiasimus- Exergo: Firma  J Mauger.
Museo arqueológico y numismático de la Ciudad de Lille.


Se nos presenta en primer plano, a los dos monarcas, dándose la mano, dando lugar al conocido pacto o paz de los Pirineos… A la izquierda con las flores de lis, Luis XIV, a la derecha “El Rey Planeta”...

Como ya dijimos anteriormente, ellos, en realidad, no se personaron en la Isla de Faisán, si no que fueron sus válidos los que se ocuparon de realizar dichos trámites.

Detrás, de las figuras, se aprecia el puente de la Isla de Faisán y más al fondo, los Pirineos, la primera frontera que se establece entre ambas potencias con el nuevo tratado.

En el reverso contemplamos el busto del rey francés, mirando a derechas.

Es un reverso tipo, de este grabador, que aparece en otras medallas con distintas alegorías.

El metal es bronce.

También se hizo medalla de plata del mismo tipo.





Medalla de plata de posesión desconocida.


Segunda medalla

La segunda medalla, es de un grabador francoflamenco, pero por el momento, se desconoce quien es.

Es una medalla, con una factura artística propia de un gran grabador. Equilibrada y muy detallista… esperemos que algún día se pueda datar mejor.

Estructura de la segunda medalla

Leyenda: Manus Utraque Pacem Accipit A Coelo Missam- Exergo: Philippo IV. Ludovico XIV
Catholico. Chistian: Regieus Pacificis 
S.P.Q.G
Museo de Bellas Artes de Lille.


+ A Bellis Utrimque Fortiter Gestis Dulcedine Pacis Enata A° M DC LX. S.P.Q.G.
Exergo: De Forti Dulcedo. AVD: XIV.
Museo de Bellas Artes de Lille.



Aparecen ambos reyes dándose la mano (Felipe IV a izquierdas y Luis XIV a derechas)

Entre medias de los Reyes se sitúa la rama de olivo, simbolizando la paz.

Esta medalla, está fechada en 1660.

Felipe IV nos muestra en su pecho a su Toisón de Oro.
Luis XIV lleva la Gran Cruz de la Real y Militar Orden de San Luis.

El reverso, lo domina un león comiendo insectos, que mira a izquierdas, y que simboliza la España de aquella época, a través de la figura del mercader y editor de libros Gabriel León (uno de los primeros editores madrileños, que detentó gran fama en el reinado de Felipe IV) cuya firma editorial sería "Forti Dulcedo"
Encima del León, tres flores de lis, símbolo de la monarquía borbónica.

El metal de la medalla es plata. En el asa de sujeción de la cadena, se sitúan tres sellos o marcas.

También se hizo medalla de bronce del mismo tipo.


Medalla del autor del Blog.
Mide 5.5 cm.


Aquí, podemos observar cómo queda en mano.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Aquí puedes comentar sobre la entrada