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miércoles, 8 de mayo de 2019

La Ceca de Cuenca en el período de los Austrias

Cuenca se encuentra anclada entre las hoces del Júcar y del Huécar.

Desde el Museo Paleontológico de la ciudad, se puede admirar, como ésta, queda encajada, entre las sendas montañosas de estos dos ríos, dando la impresión, de que sus monumentos, con sus calles y sus gentes, habitan, recogidos por un cuenco ... tal vez por ello, el cáliz (cuenco en sus inicios) símbolo heráldico de la ciudad, hiciese referencia en sus orígenes, a esta metáfora.

Se nos presentan, muchas interpretaciones sobre el cuenco y la extrella, emblema latente de esta ciudad... La palabra "Cuenca", proviene del término etimológico en latín, Conca (concha en latín tardío)... existe una similitud de la ciudad con respecto a este molusco, en cuanto a su ergonomía visual.

Personalmente, encuentro una cercanía más que plausible, entre esta acepción y la palabra "Cuenco"... Ciertamente, desde lo alto, se ve a la ciudad , como si estuviera dentro de un recipiente.

En cuanto a la estrella, que a veces es de 6 u 8 puntas, me quedo con la teoría expuesta por más de un estudioso, de que representa, a la aparición de la Virgen María (en forma de astro), ante los ojos del rey Alfonso VIII, en la batalla decisiva por la toma de la ciudad, y la consecuente expulsión de los árabes en el periodo de la Reconquista Española.

La Ceca de Cuenca, es una de las más valoradas dentro de la numismática española.

16 maravedís de 1663 con ceca de Cuenca.

Se presupone, que existió una primera fábrica de moneda, en la zona de los castillos. Algunos autores tildan a la conocida "Calle de la Moneda" (ya existente en el siglo XV) como el emplazamiento adecuado de esta ceca. Esta casa, se situaría al lado de la Puerta de Valencia, en los márgenes del río Huécar... aunque, posiblemente, el nombre de la calle, nos despiste y no guarde relación alguna (salvo por el topónimo) con la primera ubicación de la ceca coquense...

Mayor constancia se tiene, sobre la segunda fábrica de la ciudad, construida a partir de 1661, en tiempos de la conocida pragmática de Felipe IV, que hace mención a la elaboración de la moneda de vellón nueva (maravedís de busto) construida, en principio, fuera de los límites de la muralla, bastante cerca del puente de San Antón...

Un puente, que deja pasar el agua del Río Júcar, alimentando así, las ruedas de los molinos hidraúlicos, de esta incipiente casa, tan importante para el buen arte de acuñar moneda.

Ochavo de Felipe II con ceca de Cuenca y curioso repinte del reverso, bastante poco común en esta peculiaridad.

La Ceca, perdurará sus labores de acuñación, hasta 1728. Felipe V,  será quien anule su funcionamiento. Curiosamente, la maquinaria de la Casa de la Moneda de Cuenca, irá destinada a la Ceca de México.

Retrayéndonos a la época de la Reconquista, ya con Alfonso VIII, se empieza a acuñar moneda de vellón, en Cuenca.

Con Enrique IV, el impulso de la Ceca de Cuenca, es importante.


Cuartillo de Enrique IV con ceca de Cuenca en reverso y variante de estrella a izquierdas del rostro.

Uno de los primeros tesoreros de la Ceca de Cuenca, será Alvar García, nombrado por el rey Enrique IV.

Los tesoreros tenían la facultad de elegir a sus monederos (grabadores, abridores de cuño) y ensayadores... Entre otros oficiales y obreros...(no nos olvidemos que hasta la Real Pragmática de Medina del Campo, con los Reyes Católicos, no se establecen los oficios reglados, que seguirán patentes hasta la edad contemporánea)

Esos trabajadores, "estaban al margen de la ley civil",  pues poseían sus propias ordenanzas y leyes, a modo de cuerpo militar...gozaban de ciertos privilegios, como la exención de impuestos, o la sucesión laboral garantizada para sus congéneres, pero también poseían una gran responsabilidad en sus oficios, que de no ser cumplida, era castigada severamente.

Uno de los primeros ensayadores de la Ceca de Cuenca, fue Diego Álvarez.

En esta época tan convulsa, en cuanto a economía se refiere, los monederos abusaban de su posición y en ocasiones hacían "lo que se les antojaba" acuñando en sus propios hornos  monedas de fino más bajo, e incluso, propiciaban y realizaban falsificaciones.

En las falsificaciones de época, de la Ceca de Cuenca, normalmente de Bello arte, abundan aquellas piezas cortadas de tal manera, que el cospel forma un octógono.


La Ceca de Cuenca con los Austrias


Con la llegada de los Austrias, se retoman las labores de la Ceca de Cuenca.

Entre todos los cobres que se producen en las respectivas casas de moneda de España, desde Carlos I, hasta Felipe IV, se incluyen también, los de la Ceca de Cuenca.

Se resellan a su vez, las monedas de cobre, según las diferentes pragmáticas de Felipe III y Felipe IV.

En 1661, la Ceca de Cuenca, empieza a labrar moneda de busto, a martillo. A finales de ese mismo año, y hasta el 1664, se continúa acuñando moneda por laminación de molinos.

El ensayador de la Ceca de Cuenca, en época de Felipe IV, será Juan Del Castillo (C A, en monograma).


Marcas de ceca de la Casa de la Moneda de Cuenca, según reinado:

Enrique IV: Cáliz.

Reyes Católicos: C latina y C gótica.

A nombre de los Reyes Católicos: C latina, C gótica, cáliz superado de estrella de seis, nueve puntas....

Periodo de los Austrias: C. Excepción en los cuartillos de Felipe II (Cáliz)

Felipe IV, emisión de busto: Cáliz superado de estrella de seis puntas.

4 maravedís de busto de 1663 con ceca de Cuenca.



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