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miércoles, 11 de julio de 2018

Acuñaciones a molino con Felipe IV

Fue Felipe II quién ideó la construcción del Real Ingenio de Segovia y Juan De Herrera, arquitecto de gran renombre quien lo materializó allá por el año 1585.
Ruedas hidráulicas del Real Ingenio de Segovia, moviendo el agua del eresma.
Foto del autor.

Los nuevos adelantos en el sistema de acuñación que permitirán mejoras en la producción de cospeles circulares regulares, y una mayor calidad en la acuñación, además de una mayor rapidez en la producción, tuvieron sus inicios en Tirol, en la Casa de Moneda de Hall.
Ingenio de la Casa de Hall. Foto cedida
por la Asociación Amigos de la Casa de
la Moneda de Segovia.

La nueva forma de acuñación, permitía introducir los rieles (metales alisados, preparados para recibir el arte de los cuños) entre dos rodillos paralelos, con la matriz grabada.


IV maravedís 1664. Ceca de Trujillo.
Martín de Macaya. Plateado original.
Valor dentro del escudo.


















El riel, una vez pasado bastantes veces por los laminadores, a una temperatura alta, para favorecer su aplanamiento, cruzaba los dos rodillos (en los que el abridor de cuños había grabado tanto el reverso como el anverso de la futura moneda) que aplastaban su cuerpo y al tiempo era acuñado, cogiendo la moneda una leve curvatura. Por eso, es normal hoy en día buscar este alavamiento en monedas con cospel mayor, para comprobar que no es una falsificación (aunque los conocimientos y técnicas de los falsarios, cada vez son mayores...)

Los rodillos solían tener marcas (relieves en positivo) fuera de la grafila de la moneda, que servían para agarrar el riel y favorecer el transito del mismo a través de éstos. Estas marcas, a veces se ven en monedas que han sido recortadas con una mala alineación, confiriéndolas un carácter atractivo.

La fuerza necesaria para poder mover los rodillos podía ser de dos formas:

- Agua o tracción animal .

Cauce del río Eresma, en el Real Ingenio de Segovia. Foto del autor.

La acuñación hidráulica necesitaba de una fuerza motriz lo suficientemente potente, como para mover las ruedas hidráulicas que transmitían la energía a los demás componentes de la maquinaria, hasta llegar a los rodillos. Por eso solían situarse en ríos con abundante caudal, como el Eresma en Segovia.
Una de las puertas de entrada en el Real Ingenio de Segovia. foto del autor.

Los "motores" también podían ser de "sangre" cuando eran animales los que conseguían hacer mover toda la maquinaria. Solían ser Mulas, burros y caballos...y seguramente algún buey que otro.

Después de la acuñación, se separaban y recortaban los cospeles de los rieles. Este método difería bastante de la acuñación a martillo, donde los flanes se cortaban antes de ser amartillados.

Ducatón de Amberes de 1657 con choque vacío de cuños, acuñada a martillo.

La cizalla (metal sobrante) se volvía a fundir para iniciar el proceso.

A veces los recortes de las monedas se salían de la gráfila porque existían imprecisiones de exactitud a la hora cuadrar el anverso y reverso de la moneda, por una mala calibración de los rodillos.

En Segovia con Felipe IV, en moneda de cobre, ya se había utilizado el molino para producir piezas de VIII maravedís al estilo de las ya iniciadas con Felipe III, con muy buen resultado.
Con la nueva pragmática, a partir de 1660 se empieza a acuñar a molino los vellones de busto. Paralizando la producción de moneda a martillo en la Casa Vieja de Segovia a finales de 1661.

Ya en años ateriores, Felipe II, en 1584, empezó a utilizar este real ingenio, revolucionando el mundo del circulante antiguo, siendo así, esta fábrica, la primera de España en realizar tales cometidos.

Vista desde uno de los laterales donde están situadas las ruedas hidráulicas. Real Ingenio de la Casa de la Moneda de Segovia. Foto del autor.


En Madrid, existirán dos casas. El ingenio que tiene su comienzo a finales de 1660.
(las monedas de busto madrileñas han sido de las más falsificadas, consiguiendo a veces excelentes falsificaciones) y la otra casa, la de molinos de la puerta de Alcalá, que empieza su producción a mediados de 1662, acabando su tarea en 1664.

8 maravedís con ceca de Madrid de 1662.
Curiosa marca doble de ensayador. Acuñada a molino.


En Granada, los ingenios empezaron a trabajar a finales del años 1661.

En Sevilla, se empieza a funcionar con ingenios a principios de 1661 mediante tracción animal. La ceca de Sevilla ha sido la más falsificada de toda la producción de los maravedís de busto. Muchas son copias casi de fantasía, a veces parece que se ríen del propio monarca, y otras, sin embargo son verdaderas reproducciones difíciles de descubrir.

Muy a finales del año 1661, Burgos dispone de sus primeros ingenios.

Toledo, tuvo dificultades en la compra de los ingenios... no pudiendo iniciar sus acuñaciones con esta nueva innovación.

Valladolid, consiguió sus ingenios a finales de 1661 y trujillo, a principios del mismo año.

Cuenca, empieza su producción en 1661 al igual que La Coruña.

Córdoba, comienza a cuñar a molino a mediados del año 1663, con tracción animal.

Ponderal de Felipe IV de 8 reales.







Algunas fuentes consultadas:

- "Construcción de una rueda hidráulica prototipo"
Real Ingenio de la Moneda de Segovia

- "Tecnología de la acuñación de moneda"
Segoviamint.org

- "EL VELLÓN DE MOLINO
Y LA MECANIZACIÓN A LA SEGOVIANA
DE LAS CECAS CASTELLANAS (1660 - 1664)

Glenn Murray

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