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martes, 3 de julio de 2018

Plata en los bustos

Los maravedís de busto de Felipe IV poseen una característica notoria en el proceso de fabricación.

Mediante distintos procesos químicos se conseguía subir a la superficie del cospel la plata. Por lo que es erróneo considerar que a estas monedas se les daba un baño de plata al finalizar el proceso.

En 1660 Felipe IV saca la "Pragmática Molino" (Real Pragmática de 29 de octubre de 1660) por la cual, se vuelve a labrar moneda con liga de plata. Son 5 años vigentes en los que se crea este numerario (16, 8, 4 y 2 maravedís) de busto.
A partir de 1661 se prohibe acuñar a martillo moneda de vellón y se insta a utilizar los ingenios para tal cometido (ingenios de molino movidos por agua o tracción animal).

 Así el molino se impone en esta nueva faceta.

Real Ingenio de Segovia construido sobre un molino harinero. Al fondo el Alcázar de Segovia, residencia de los Reyes Católicos, Isabel de Castilla y Fernando de Aragón.foto del autor.

La posibilidad de realizar circulante en mejores condiciones y con mayor garantía de evitar falsificaciones favorece a que el rey retome la liga de plata en este tipo de moneda, aumentando un 7 ℅ ( a veces seguramente menos y otras más, según el índice de tolerancia) la proporción de este noble metal en su mezcla con el cobre... lamentablemente y afortunadamente, (para nosotros los coleccionistas) los falsarios encontraron la manera de poder emular estas monedas.

* Fueron los arbistristas catalanes quienes al parecer impusieron su criterio de crear molinos en todas las cecas para evitar las falsificaciones.


* "Vellones de 1660 y la Guerra de Portugal" (Pedro Damián Cano Borrego)

La historia nos enseñó que de nada sirvió,  pues seguramente fue la moneda más falsificada de toda la trayectoria de España (Reproducida en mayor proporción en los Países Bajos)

 Este falso circulante entraba por los puertos y se afincaba en nuestra nación, sin que pudiera pararse tal envergadura.

Recordemos que allá por los siglos XV y XVI,  época del comienzo de la incipiente clase media, empieza a constituirse en estos países una verdadera revolución artesanal...los mercaderes y los llamados artesanos poco a poco se van consolidando como un estamento con privilegios, interponiéndose entre la nobleza y el campesinado. Surgirá así una nueva burguesía, que con el tiempo machacará la diferencia abismal entre las clases sociales existentes. Esta premisa se afianzará con la primera revolución industrial, a mediados del siglo XVIII.

Los artistas en el siglo XVI, si bien pocos, poseen esa conciencia trascendental sobre sus trabajos y su existencia, saben que son considerados "simples artesanos".
La visión que tenemos hoy en día de "la figura del artista",  es producto de muchos años de vivencia y se hace consciente en el siglo XVIII.
Hasta el propio Mozart ya en el XVII lo sabía.

Pocos pintores firman sus obras, aunque ya algún que otro franco flamenco rompe esta norma.

Todo este resurgir humanístico, desemboca en el perfeccionismo en todas las facetas del arte, y los falsarios no iban a ser menos.
Así, al igual que destacan pintores como Rubens, Velázquez, escritores de la talla de Shakespeare, Cervantes, músicos como A. corelli... También existen falsificadores con un don especial... Expertos maestros de este arte obscuro y misterioso.


16 maravedís de Felipe IV. Ceca de Segovia, Real Ingenio.
1663. Plateado original.
Colección del autor.

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