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martes, 31 de julio de 2018

16 maravedís de busto con baño de oro

Hace meses, tuve una conversación  con mi amigo Javier Martínez ("Blog Numismático: Isabel II Reina de las Españas") sobre la adquisición de una "nueva pieza" de Felipe IV.

El caso, es que estoy enamorado del reinado de los austrias (numismáticamente hablando), y en especial, de las monedas de busto de Felipe IV.

Volviendo al tema que nos atañe, tiempo atrás, se me presentó la oportunidad de conseguir una moneda de 16 maravedís bastante curiosa.

Esta pieza, tenía y tiene de característico, que es un 16 maravedís de la Ceca de Madrid, de Felipe IV, con el año 1661, con ensayador Ignacio De Payna, y no aparece en catálogo... pero lo verdaderamente curioso es el baño de oro que la cubre.


16 maravedís de Felipe IV, ceca de Madrid, de 1661, ensayador Ignacio de Payna.
Orla circular en reverso. Corresponde al tipo de anverso 2 y reverso 5 del catálogo de "Sanahuja". Variante 2. Con baño de oro. No catalogada.  Desajuste en la alineación de rodillos. Colección del autor.




Es bien sabido ya, que las monedas de vellón de 1660 a 1664, (las oficiales), y a veces no todas, tienen una "pequeña" liga de plata (y algunas más que otras).
Esta mezcla más noble, liada con el cobre, solía subir a la superficie por los procesos químicos que los cospeles sufrían, antes de ser acuñados... a simple vista nos puede parecer un baño de plata, pero ésto, como decimos, no es así.

Resulta ser una moneda peculiar, porque tiene baño de oro.

Al principio se me ocurrieron una serie de teorías para este fenómeno tan curioso;

Primera:  Que algún ensayador (más aquí) jugara a probar con oro y cobre, en vez de plata y cobre, para ver qué resultados tendría. Aunque, ésto es difícil que pasase sin una orden directa del monarca o del inmediatamente inferior a él. Y tampoco se conoce, que yo sepa, una pragmática al respecto.

Segunda: Que en realidad fuera un baño de oro, efectuado por algún falsario sobre moneda falsa... Pues si observamos la fecha, es de las primeras que se acuñaron en Madrid, y tal vez, los falsificadores y los comerciantes... todavía no tenían claro qué tipo de monedas eran "éstas nuevas"... aunque suena un poco a ciencia ficción y a parte, la moneda no se ve en su origen falsa de época...tiene un arte sublime. Sí pudiera ser, un baño de oro realizado sobre una moneda oficial (hecho por un falsificador) utilizando el posible desconocimiento de la gente, sobre este tipo de monedas, por la premura de esta ceca.

Tercera: Que algún desaprensivo la pintara en la actualidad (pero no es pintura dorada) o una persona de a  pie" mediante la electrólisis, la cubriera de oro. Ésto es lo más posible, y de ser así, seguramente fue hace tiempo, pues la moneda muestra desgaste en el baño (se aprecia bien en las leyendas).

Cuarta: Que la moneda hubiera sido cubierta con oro con intención de convertirla en una joya. Pero no se ve desgaste en la gráfila (de haber sido engarzada) ni está agujerea.

Ahora bien, comentadas todas estas teorías con mi amigo Javier Martínez, llegamos a la conclusión de que podían ser monedas utilizadas como arras.

Él mismo, me comentó, que tenía alguna moneda de Isabel II, con baño de oro y me instruyó de la siguiente manera:

 "... Óscar, por lo visto, a mediados del siglo XX, se vendían piezas de esta índole (de Isabel II) en el mercadillo de la plaza mayor de Madrid. La finalidad (en su origen) que tuvo este tipo de monedas bañadas, fue seguramente, la de ser utilizadas como arras, en las ceremonias de casamiento religioso"


2 maravedís de Isabel II, de 1848, ceca de Segovia, con visible baño de oro. Seguramente utilizada como arra.
Foto cedida por Javier Martínez, de su colección personal.



Ésto tiene todo su sentido, porque antes del siglo XX, me supongo, que se utilizaba el circulante de la época modificado (en este caso con baño de oro) o monedas más antiguas con o sin modificación. La gente querría llevar 13 arras con algún tipo de singularidad a su boda, y esta singularidad, valga la redundancia, solo es posible con monedas fuera de circulación, o monedas alteradas... Pues no se hacían piezas de fantasía, como ocurre en la actualidad.

Ahora, todos sabemos que suelen usarse, en este tipo de iniciaciones sacras, monedas de fantasía actuales (tipo medalla) sin valor extrínseco alguno, o monedas antiguas, reutilizadas para tales menesteres.

Os animo a que comentéis esta entrada.


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